Mi Vida Mi Infierno

Mi Vida Mi Infierno ¿Estas listo para escuchar historias que te harán reflexionar, llorar y sonreír? Descubre las historias que te cambiaran la vida.

Mi vida Mi Infierno es un espacio donde las personas comparten sus experiencias mas personales y emocionales.

02/09/2026

Está semana cumplo 50 años y estoy muy enamorada de un muchacho de 19. Sé perfectamente cómo suena y el problema se vuelve todavía peor cuando digo que su mamá es una de mis mejores amigas. Ella y yo nos conocemos desde hace unos 30 años porque trabajamos juntas durante un tiempo y, aunque después cada una siguió por su lado, continuamos frecuentándonos. Yo sabía que tenía un hijo, claro, pero durante mucho tiempo apenas coincidí con él porque estudiaba, tenía sus amigos y hacía su vida. Yo no tengo hijos, soy hija única y tampoco crecí rodeada de sobrinos, así que nunca tuve con él esa relación de “tía” que mi amiga ahora insiste en decir que existía. Hace dos años empezamos a coincidir más porque él comenzó a trabajar cerca de donde yo tengo mi negocio. A veces pasaba a saludar, después comenzó a quedarse conversando y un día me invitó a tomar un café. Le dije que no porque inmediatamente pensé en su edad y en su mamá. Volvió a invitarme semanas después y también me negué. Al final acepté después de dejarle claro que aquello no podía convertirse en nada. Terminamos hablando durante horas y después de eso comenzamos a escribirnos prácticamente todos los días. Llevamos 1 año y 3 meses juntos y puedo decir que estoy profundamente enamorada. No fue algo que ocurrió porque yo estuviera buscando a un hombre joven ni porque quisiera sentirme de 15 otra vez. De hecho, la diferencia de edad fue precisamente lo que más intenté evitar. Él ha tenido novias de su edad, estudia y trabaja, vive todavía con su mamá y apenas está comenzando a organizar su vida. Yo tengo mi casa, un negocio estable y una vida completamente distinta. Por eso antes de empezar le pregunté varias veces qué esperaba de mí. Incluso dejamos de hablar durante casi un mes porque yo pensaba que aquello podía ser una emoción pasajera para él. Fue él quien volvió a buscarme y me dijo que entendía perfectamente que estábamos en momentos diferentes, pero que quería intentarlo. No lo mantengo, no le pago sus cosas ni le estoy prometiendo una vida resuelta. Cuando salimos unas veces pago yo, otras él y muchas veces hacemos cosas que están dentro de lo que él puede gastar. Tampoco estamos hablando de matrimonio ni de vivir juntos. Yo misma sé que a los 19 años puede querer cosas completamente diferentes dentro de 8 años. Lo único que puedo decir sobre lo que existe ahora es que me trata bien, me busca, está pendiente de mí y yo terminé sintiendo por él mucho más de lo que esperaba. Su mamá se enteró hace poco y desde entonces está histérica conmigo. Él fue quien decidió contárselo porque estaba cansado de esconderse y ella inicialmente pensó que estaba bromeando. Después me llamó llorando y me preguntó cómo había sido capaz de mirar de esa manera a su hijo. Dice que tengo exactamente el doble de su edad, que yo ya viví la etapa que él apenas está comenzando y que, aunque legalmente sea adulto, eso no significa que estemos en igualdad de condiciones. También está convencida de que él está deslumbrado porque yo tengo casa, carro y estabilidad. Él se enteró de que había ido a buscarme, discutió con ella y terminó quedándose varios días en casa de un amigo porque le dijo que no iba a permitir que su mamá decidiera con quién podía estar. Lo que está pasando ahora me preocupa porque no quiero convertirme en la razón por la que él se aleje de su mamá. Ella ya dejó de hablarme como amiga y me pidió que no vuelva a entrar a su casa. Eso lo respeto completamente. Lo que no puedo hacer es terminar una relación solamente porque ella me lo exige. Él tampoco quiere hacerlo y últimamente hasta habla de mudarse para evitar las discusiones, pero yo le he pedido que no tome una decisión así por mí. Hace unos días mi amiga me mandó un mensaje diciendo que quizás ella no puede impedir que su hijo esté conmigo, pero que espera que yo sea suficientemente adulta para entender por qué ella nunca va a aceptar esta relación. No le respondí. Esa misma noche él vino a verme y me dijo que estaba dispuesto a perder la aprobación de su mamá si era necesario. Yo le contesté que no quería que perdiera a su mamá por estar conmigo. Me preguntó entonces si yo estaba dispuesta a perderlo a él para conservar una amistad que ella ya había terminado, no supe que responder en ese momento, Ustedes qué consejo me darían, quedarme con él hombre que me tiene muy enamorada o conservar una amistad?

Historia de una seguidora

01/09/2026

Mi hermana mayor se divorció hace 10 años y últimamente no sale de mi mente en algo que mi excuñado me dijo cuando todavía estaban casados. Los dos tenían buenos trabajos y buenos sueldos, pero por alguna razón nunca progresaban. Vivían arrendados, cada uno tenía una moto y no recuerdo que lograran ahorrar para algo importante. Tampoco sé exactamente cómo manejaban sus finanzas porque nunca me metí en eso, pero desde afuera siempre me parecía raro. No tenían salarios mínimos ni estaban empezando a trabajar. Llevaban años ganando bien y, aun así, siempre estaban diciendo que no había plata. En una fiesta familiar mi excuñado había tomado bastante y en algún momento terminamos hablando de trabajo. Me dijo: “El problema es que tu hermana, en vez de impulsarme, me atranca”. Le pregunté qué quería decir y empezó a hablarme de negocios que quería hacer, de comprar terrenos, construir para vender y dejar algún día su empleo para trabajar por su cuenta. Yo pensé que eran ideas de un hombre entusiasmado por los tragos y no le presté demasiada atención. Tiempo después fue precisamente mi hermana quien decidió terminar la relación. Decía que su esposo había cambiado, que ya no era el hombre con el que se había casado y que se la pasaba hablando de proyectos absurdos. Recuerdo que una vez él quería sacar una parte de los ahorros para invertir en algo relacionado con construcción y ella se negó porque decía que podían perderlo todo. También discutían porque él quería comprar un lote en las afueras y ella decía que para qué iban a comprar “un pedazo de monte” si ni siquiera tenían casa. Ella quería estabilidad y él cada vez hablaba más de arriesgarse, invertir y montar algo propio. Finalmente se separaron. Tenían 3 niños pequeños, de 6, de 4 años y otro de apenas medio año. Hicieron el divorcio legalmente, repartieron lo que tenían, organizaron lo relacionado con los niños y cada uno siguió por su lado. Al principio mi excuñado siguió prácticamente igual. Continuó trabajando como empleado y viviendo arrendado, pero empezó a hacer pequeños trabajos de construcción aparte. Después compró un lote. Más adelante construyó algo, lo vendió y volvió a invertir. No fue que se divorciara un miércoles y el sábado apareció millonario. Han pasado 10 años y durante ese tiempo hemos visto cómo fue creciendo. Dejó su empleo, montó su propia empresa de construcción y hoy tiene 5 casas propias y una sexta en construcción, sin contar todas las propiedades que tiene vendidas. También tiene 3 carros y sigue trabajando muchísimo. Como es el papá de mis sobrinos, continúa apareciendo en cumpleaños, reuniones y actividades de los niños, así que hemos visto todo el proceso. Incluso físicamente parece otro hombre. Se viste mejor, se cuida más, habla con una seguridad que antes no tenía y siempre está haciendo algún proyecto nuevo. Muchas de aquellas cosas que mi hermana llamaba “sueños locos” terminó haciéndolas. Mi hermana, en cambio, no ha progresado de la misma manera. Sigue trabajando y no es que esté pasando necesidades, pero económicamente continúa bastante parecida a como estaba hace 10 años. Hace 5 años comenzó una relación con otro hombre. Cuando lo conocimos me impresionó porque parecía una persona muy organizada y exitosa. Tenía buen trabajo, se vestía impecable, hacía ejercicio, viajaba y siempre hablaba de las cosas que estaba haciendo. Con el tiempo también comenzó a cambiar. Ha aumentado bastante de peso, dejó de cuidarse como antes, se le está cayendo mucho el cabello y cada vez que lo vemos parece agotado. Sé que algunas de esas cosas pueden pasar por la edad, el estrés o mil razones y no estoy diciendo que mi hermana le esté provocando la caída del pelo, porque eso sería absurdo. Lo que me llama la atención es que también dejó varios proyectos que tenía y últimamente vive quejándose de que el dinero no le alcanza. Hace poco recordé aquella conversación con mi excuñado porque leí algo en internet sobre personas que, en vez de impulsarte, terminan drenándote o quitándote energía. No sé cuánto creo en esas cosas de las energías, pero inevitablemente pensé en mi hermana. También empecé a recordar situaciones que antes me parecían normales. Si mi excuñado hablaba de invertir, ella inmediatamente enumeraba todo lo que podía salir mal. Si quería cambiar de trabajo, le decía que agradeciera tener uno seguro. Si hablaba de montar una empresa, ella decía que estaba soñando demasiado. Y con su pareja actual he escuchado comentarios parecidos. Hace 7 meses él comentó durante un almuerzo que quería iniciar un negocio adicional y mi hermana se rio delante de todos y le dijo: “Tú siempre inventando cosas, quédate quieto que estamos bien”. Él no volvió a hablar del tema. No tengo idea de cómo habría sido la vida de mi hermana si hubiera seguido casada ni puedo asegurar que ella sea responsable del éxito o del fracaso de ningún hombre. Pero hace unos días coincidimos todos en el cumpleaños de uno de mis sobrinos y la diferencia me impresionó. Mi excuñado llegó directamente de una obra, estuvo hablando por teléfono con empleados y después les contó a sus hijos que la casa que está construyendo espera terminarla este año. La pareja de mi hermana estaba sentado cerca y comentó que él también había querido hacer algo por su cuenta hace tiempo, pero que finalmente no se había animado. Mi hermana inmediatamente respondió: “Menos mal, porque quién sabe cuánto habrías perdido”. En ese momento volví a escuchar en mi cabeza aquella frase que mi excuñado me dijo borracho hace tantos años: “Tu hermana, en vez de impulsarme, me atranca”. Antes no entendí a qué se refería. 10 años después, viendo cómo cambió su vida cuando empezó a tomar sus propias decisiones y escuchando ahora a mi hermana hablarle de la misma manera a otro hombre, creo que por fin estoy empezando a entenderlo como fluye todo esto de la energía s£xu4l. Ustedes creen que una persona puede frenarte o impulsarte hacia el éxito?.

Historia de una seguidora

01/09/2026

Mi vecina de enfrente me regaló su cachorro hace 10 meses porque se iba a mudar a un apartamento donde no aceptaban animalitos. Ella llevaba muchos años con él y me dijo que le dolía muchísimo tener que dejarlo, pero que prefería entregárselo a alguien conocido antes que dárselo a un extraño. Como yo ya conocía al perro porque vivimos varios años en el mismo lugar y siempre me había gustado, acepté. Incluso le pregunté varias veces si estaba segura y por WhatsApp me escribió claramente que me lo regalaba, que desde ese momento era mío y que solamente me pedía que lo cuidara mucho. El día de la mudanza me entregó su cama, algunos juguetes, los platos, la correa y la comida que le quedaba. Ella se despidió llorando y yo entendí perfectamente que lo quisiera, pero nunca hablamos de que fuera algo temporal. Durante estos 10 meses yo me hice cargo completamente del cachorro. Le compro su comida, lo llevé a vacunar, le hice una limpieza dental que necesitaba y también tuve que llevarlo al veterinario por una infección en un oído. Ella al principio me preguntaba bastante por él y yo le mandaba fotos y videos. Incluso vino un par de veces a visitarlo y nunca hubo ningún problema. Siempre decía cosas como que le alegraba verlo tan bien conmigo. Con el tiempo dejó de preguntar tan seguido y yo seguí mi vida normal con él. Ya conoce mis horarios, duerme en mi habitación, sale conmigo todas las mañanas y hasta mis papás lo reciben en su casa cuando tengo que viajar. Para mí dejó de ser “la mascota de mi vecina” desde el mismo día en que ella decidió regalármelo. Hace 2 días me escribió después de varias semanas sin hablar y me dijo que quería pedirme un favor. Se había mudado nuevamente y en el apartamento donde vive ahora sí permiten animalitos. Me dijo que extrañaba demasiado al perro y me preguntó si podía devolvérselo. Le respondí que no. Le recordé que ella me lo había regalado y que después de 10 meses yo también lo quiero y lo considero mío. Ahí cambió completamente la conversación. Empezó a decir que yo sabía perfectamente cuánto lo amaba, que solamente me lo había dado porque no tenía dónde tenerlo y que debía entender que las circunstancias habían cambiado. Incluso escribió: “Al final él siempre ha sido mi mascota”. Yo busqué nuestra conversación de hace 10 meses y le mandé las capturas donde ella misma escribió: “Te lo regalo, prefiero que se quede contigo porque sé que lo vas a cuidar bien”. Ayer vino personalmente a mi casa y volvimos a discutir. Me pidió por lo menos que la dejara llevárselo 5 días para ver cómo se adaptaba al apartamento nuevo y tampoco acepté porque después no sé si me lo devolvería. Se molestó muchísimo y me dijo que jamás habría imaginado que yo sería capaz de quedarme con un perro sabiendo que ella todavía lo quería. Yo le respondí que quererlo no cambia el hecho de que decidió regalármelo. Antes de irse me dijo que buscaría la manera de recuperarlo porque tiene documentos antiguos del veterinario a su nombre. Yo también tengo los gastos de estos 10 meses y, sobre todo, guardé todos los mensajes donde queda claro que no me pidió que se lo cuidara ni me lo dejó mientras conseguía otro apartamento: me lo regaló. Ahora hasta me da miedo permitirle volver a verlo porque después de la discusión no sé qué sería capaz de hacer para llevárselo. ¿Ustedes creen que hay alguna posibilidad de que ella se quede con el cachorro?

Historia de una seguidora

01/09/2026

Hace 5 días terminé con mi enamorado porque descubrí que me estaba engañ4nd0 con un hombre. Yo tengo 19 años y él 31. Llevábamos 2 años juntos y, aunque lo quiero muchísimo, tampoco puedo decir que haya sido el enamorado más atento del mundo. Podía pasar todo el día sin escribirme, me cancelaba planes a último minuto y casi siempre era yo la que buscaba la manera de vernos. Lo descubrí porque dejó abierto WhatsApp Web en mi computador y entró un mensaje de un hombre que me llamó la atención por la forma en que le hablaba. Abrí la conversación y encontré mensajes, fotos y conversaciones sobre encuentros que llevaban algunos años. Incluso había mensajes donde mi enamorado le avisaba que yo estaba con él para que no le escribiera. Lo enfrenté esa misma noche. Primero dijo que podía explicarlo y después terminó aceptando que también le gustan los hombres y que llevaba tiempo viéndose con él. Le pregunté si estaba enamorado y me respondió que no, que solamente tenían encuentros y que a quien quería era a mí. Le dije que para mí daba exactamente lo mismo si había sido con un hombre o con una mujer, porque me había sido inf¡el. Recogí las cosas que tenía en su apartamento y terminé la relación. Hasta ahora no le he contado la verdadera razón a nadie. A mi mamá le dije que habíamos tenido problemas y a mis amigas que simplemente había decidido dejarlo. No quiero contar que él también se relaciona con hombres porque considero que eso le corresponde decirlo a él. Desde entonces me ha buscado todos los días. Como lo bloqueé, me escribió desde otro número, llamó a una amiga mía y 10 veces fue hasta mi casa. Ayer acepté hablar con él afuera porque mi familia estaba adentro y no quería que escucharan. Me pidió perdón, aseguró que ya había terminado todo con el otro hombre y me enseñó que lo había bloqueado. También me ofreció darme las contraseñas de sus redes y dejarme revisar su celular. Le dije que durante la relación yo ya le había pedido muchas veces que fuera más atento conmigo y nunca cambió. Ahora, después de engañ4rme, promete escribirme más, dejar de cancelarme planes y pasar más tiempo conmigo. Antes de irse me pidió que no tomara todavía una decisión y me preguntó si podía volver a buscarme dentro de unos días. Le dije que no apareciera otra vez en mi casa y que, si quería decirme algo, me escribiera. Esta mañana volvió a mandarme un mensaje: quiere que nos veamos el fin de semana y me está pidiendo otra oportunidad. Todavía no le he respondido. Ahora tengo que decidir si vuelvo con él y ni siquiera las personas cercanas a mí saben por qué lo dejé, Ustedes creen que debería darle una última oportunidad?.

Historia de una seguidora

01/09/2026

Desde el 2020 estoy con mi novia y estoy pensando en terminar con ella aunque sigo recontra enamorado. No tenemos una relación llena de peleas ni vivimos terminando y regresando. Nos llevamos bien, conozco a su familia, ella conoce a la mía, hemos viajado juntos y durante mucho tiempo pensé que era la mujer con la que iba a casarme y formar mi familia. El problema es que en estos años le he pedido matrimonio 7 veces y las 7 me ha dicho que no. La primera fue cuando llevábamos poco más de un año. Preparé una cena, compré el anillo y estaba convencido de que me diría que sí. Ella lloró cuando me vio arrodillado, me abrazó y me dijo que me amaba, pero que todavía no estaba preparada. Me dolió, aunque entendí. Guardé el anillo y nunca la presioné. Casi medio año después volvimos a hablar del tema porque ella misma decía que quería una vida conmigo, hijos y una casa juntos. Se lo propuse por segunda vez, esta vez sin espectáculo y estando solos. Otra vez me dijo que no. Me pidió tiempo. La 7ma fue hace unas semanas y ya ni siquiera utilicé el anillo. Le pregunté directamente si quería casarse conmigo y volvió a responder que me amaba, pero que no sabía si quería casarse todavía. Entre todas las propuestas ocurrió algo que cambió bastante nuestra relación. Descubrí que me había sido inf¡el con un compañero de su trabajo. No fue una relación de meses, según lo que pude comprobar, pero tampoco fue solamente un mensaje que pudiera malinterpretarse. Salieron muchas veces a escondidas y se besaron. Me enteré porque vi una conversación y ella terminó confesándome el resto. Estuvimos separados varias semanas. Yo estaba decidido a no regresar, pero ella me buscó muchísimo, cambió de trabajo por decisión propia, me dio acceso a cosas que yo ni siquiera le había pedido y me dijo que no quería perder nuestra relación por algo que reconocía que había hecho mal. Volvimos. No puedo decir que lo olvidé, pero sí decidí perdonarla de verdad porque no quería pasar el resto de la relación castigándola por algo que había elegido perdonar. Precisamente por eso, cuando meses después volví a preguntarle por el matrimonio y recibí el 7 no, algo dentro de mí cambió. Yo había sido capaz de quedarme después de que ella rompiera mi confianza y, aun así, ella seguía sin estar segura de querer escogerme para toda la vida. Hace unos días tuvimos la conversación más seria de nuestros 6 años juntos. Le pregunté qué estaba esperando. Ya no le pregunté cuándo quería casarse, sino si realmente se veía casándose conmigo algún día. Me respondió que sí, que me ama, que no quiere estar con nadie más, pero que el matrimonio le produce miedo y que no entiende por qué necesito un papel para sentirme seguro de lo que tenemos. Le dije que para mí nunca se ha tratado solamente de un papel. Yo quiero casarme, quiero formar una familia y quiero estar con una persona que también tenga la seguridad de querer construir eso conmigo. Ella me preguntó si estaba dispuesto a tirar 6 años a la basura solamente porque no quería ponerse un vestido blanco. Le respondí que tampoco era eso. Si ella me hubiera dicho desde el comienzo que nunca quería casarse, yo habría tenido que decidir si podía vivir con eso. Lo que me ha mantenido esperando es escuchar durante años que sí quiere hacerlo conmigo, solamente que “todavía no”. Ya no sé cuántos años significa todavía. Tampoco puedo ignorar que mientras dudaba 7 veces de casarse conmigo, sí fue capaz de arriesgar nuestra relación por otra persona. La quiero muchísimo y quizás esa es precisamente la razón por la que he tardado tanto en aceptar lo que me está pasando. No creo que ella no sienta nada por mí. Me cuida cuando estoy enfermo, está pendiente de mi familia, tenemos buenos momentos y cuando le dije que estaba pensando en terminar se desesperó. Me pidió que no tomara una decisión, me dijo que soy el amor de su vida y hasta me preguntó si aceptar una 8 propuesta solucionaría las cosas. Le dije que no quiero un sí dado por miedo a perderme. Ya no quiero volver a sacar un anillo preguntándome si esta vez finalmente conseguí convencerla. Yo quiero que la mujer que se case conmigo tenga tantas ganas de hacerlo como yo. Ella insiste en que su manera de amar es diferente y que eso no significa que me ame menos. Puede que tenga razón. Tal vez me ama todo lo que sabe o puede amarme. El problema es que después de 6 años, 7 rechazos y una infidel¡dad, estoy empezando a entender que eso puede no ser suficiente para mí. No quiero dejarla porque haya dejado de amarla. Estoy pensando en dejarla porque por primera vez me estoy preguntando si seguir amándola significa aceptar durante años una forma de amor en la que yo nunca termino de sentirme elegido y menos felíz. ¿Ustedes creen que debería terminar la relación?

Historia de un seguidor

01/09/2026

Hace un mes compramos un sofá de segunda mano y mi hija de 14 años encontró una buena cantidad de 🤑 escondida dentro. Lo compramos porque estamos arreglando una sala pequeña de la casa y no queríamos gastar demasiado. Mi esposo encontró el anuncio por internet y fuimos a recogerlo. El dueño era un señor mayor que estaba vendiendo varias cosas porque se mudaría a vivir con una de sus hijas. Nos contó que su esposa se había ido con Díos hace 5 años y que la casa se le había quedado demasiado grande. Pagamos el sofá, él nos ayudó a sacarlo y hasta nos regaló 3 cojines que ya no iba a utilizar. Después de la compra la usamos normalmente y una tarde mi hija estaba acostada ahí cuando sintió algo duro debajo del asiento. Pensó que era alguna pieza del sofá, metió la mano por una abertura que tenía el forro y sacó un sobre. Después encontró otro y luego otro. Todos tenían 🤑 americanos . Cuando terminamos de revisar había una cantidad equivalente a varios años del sueldo de mi esposo. Mi hija comenzó a gritar de la emoción y decía que era la persona con más suerte del mundo porque había sido ella quien los encontró. Mi esposo dijo inmediatamente que teníamos que llamar al señor. Yo no estuve de acuerdo. Le dije que habíamos comprado el sofá, que llevaba años en esa casa y que ni siquiera teníamos forma de saber a quién pertenecía. Además, el antiguo dueño había tenido tiempo de revisarlo antes de venderlo. Mi esposo respondió que precisamente por la cantidad era imposible quedarse tranquilo sin preguntar. Discutimos y él dijo que a la mañana siguiente llamaría. Esa noche hice algo que ahora tiene a los dos en mi contra. Nosotros teníamos una deuda atrasada que me preocupaba desde hacía muchos meses y yo agarré una parte. No fue ni siquiera la mitad. Pagué la deuda pensando que, si aparecía el dueño, podríamos devolver el resto y reponer poco a poco lo que yo había utilizado. No le dije nada a mi esposo. Mi hija tampoco sabía. En ese momento seguía pensando que habíamos comprado el sofá con todo lo que había dentro y que devolver ese 🤑 era hacer algo bueno, pero no una obligación. A la mañana siguiente mi esposo llamó al señor sin decirle qué habíamos encontrado. Solamente le preguntó si por casualidad había olvidado algo dentro del sofá. El hombre se quedó callado y después preguntó: “¿Encontraron unos sobres con 🤑 ?”. Ahí cambió todo. Nos contó que su esposa tenía la costumbre de guardar efectivo por toda la casa. Lo hacía desde hacía muchísimos años y después de su partida él encontró dinero dentro de libros, cajones, cajas de zapatos y hasta entre unas sábanas. Sabía que todavía faltaba una cantidad porque ella llevaba una libreta donde anotaba parte de lo que guardaba, pero nunca consiguió encontrarla. Cuando mi esposo le dijo que habíamos encontrado varios sobres dentro del sofá, el señor comenzó a llorar. Dijo que llevaba 3 años preguntándose dónde habría dejado su esposa ese 🤑 y mencionó una cantidad que prácticamente coincidía con lo que nosotros habíamos contado. Mi esposo le dijo inmediatamente que podía pasar a recogerlo. Ahí tuve que confesar que ya no estaba completo. Mi esposo se puso furioso conmigo. Mi hija también cambió completamente de actitud después de escuchar la historia del señor. La misma muchacha que la noche anterior estaba haciendo planes me preguntó cómo había podido gastarlo antes de saber si alguien lo estaba buscando. Le expliqué que pagué una deuda de nuestra propia familia y que pensaba reponerlo, pero mi esposo dice que eso no cambia nada porque utilicé 🤑 que nunca fue mío y además lo hice a escondidas. El señor vino a nuestra casa y le entregamos todo lo que quedaba. Yo le expliqué personalmente que había usado una parte y le prometí devolvérsela. Para mi sorpresa no se enojó. Me dijo que agradecía que lo hubiéramos llamado y que podía pagarle el resto cuando tuviera cómo hacerlo. Mi hija estaba presente y, cuando el señor se fue, me dijo: “Si papá un día se va con Dios y alguien encontrara después algo que él dejó guardado, tú querrías que te lo devolvieran”. Mi esposo ahora quiere que saquemos de nuestros ahorros para completar inmediatamente lo que falta, aunque esos ahorros estaban destinados a otros gastos. Yo sé que estuvo mal tomarlo sin decirle, pero sigo pensando que, si yo no hubiera tocado nada, perfectamente podríamos habernos quedado con todo y aquel señor jamás habría sabido dónde terminó el 🤑 de su esposa y eso no entienden ellos dos, ustedes creen que hice mal al pagar mi deuda?.

Historia de una seguidora

01/09/2026

La mamá de mi esposo lleva 8 años seguidos dándoles 🤑 a mis hijos a escondidas y hace poco me confesó que lo hace porque se siente culpable de haber criado a un hijo mantenido, vago y bueno para nada. Yo sigo casada con su hijo y tenemos 4 hijos de 6, 9, 11 y 14 años. Mi esposo trabaja por temporadas, pero nunca dura demasiado en ningún lugar. Si el jefe le llama la atención, renuncia; si tiene que levantarse demasiado temprano, dice que ese trabajo no es para él; si encuentra algo que paga menos de lo que considera que merece, prefiere quedarse en la casa. En los últimos años yo he sido quien ha tenido el ingreso más estable y quien termina pagando la mayoría de las cosas. Él aporta cuando está trabajando, pero puede pasar meses sin hacerlo. Mientras tanto siempre encuentra 🤑 para salir con sus amigos, cambiar el celular o comprarse alguna cosa. Hemos discutido muchísimas veces por eso. Yo incluso le he conseguido entrevistas y él ha dejado pasar algunas porque no le gustaron los horarios. Mi suegra siempre había evitado meterse. Cuando yo me quejaba de su hijo, me decía que nosotros éramos adultos y que teníamos que resolver nuestros problemas de pareja entre los dos. Hace unas semanas descubrí que, mientras me decía eso, ella llevaba 8 años ayudando a mis hijos. Mi hijo mayor necesitaba 🤑 para una actividad del colegio y me dijo que no me preocupara porque podía sacarlo de sus ahorros. Le pregunté qué ahorros y terminó contándome que su abuela le había abierto una cuenta hacía años. Ahí también me enteré de que le daba regularmente a su hermanas y que muchas de las cosas que yo pensaba que eran simples regalos de cumpleaños o Navidad en realidad eran ayuda. Ha pagado zapatos, útiles, excursiones, ropa y hasta una parte del computador de mi hijo. Además, lleva años guardando 🤑 para la universidad de los 4. Fui a hablar con ella porque me molestó enterarme por los niños y pensé que quizás creía que yo no podía mantenerlos. Me dijo que no tenía absolutamente nada que ver conmigo. Después me soltó: “Lo hago porque me da vergüenza ver el hombre en el que se convirtió mi hijo y siento que parte de la culpa es mía”. Me contó que cuando él era joven ella y mi suegro le resolvían todo, le conseguían trabajos cuando renunciaba, pagaban sus deudas y nunca lo dejaron enfrentar realmente las consecuencias de no hacer nada. Me dijo que pensó que al casarse y tener hijos cambiaría, pero que ahora tiene casi 50 años y sigue esperando que alguien más resuelva. Mi esposo se enteró de los ahorros porque yo misma se lo conté y se formó un problema enorme. En vez de agradecerle a su mamá, se molestó porque dijo que estaba interfiriendo en nuestra familia y haciéndolo quedar como un inútil delante de sus propios hijos. Fue a reclamarle y ella no se quedó callada. Le dijo: “Yo no te estoy haciendo quedar como un mantenido. Tú llevas años encargándote de eso”. Él le exigió que dejara de darles 🤑 a los niños y ella respondió que no iba a hacerlo porque era su plata. Después dijo algo que terminó de empeorar todo: había cambiado su testamento y la parte que antes pensaba dejarle a él ahora quedaría directamente para sus 4 niet@s. Mi esposo se enfureció y le dijo que estaba castigándolo para beneficiar a mis hijos. Mi suegra respondió: “Son tus hijos también, aunque a veces parece que se te olvida”. Desde entonces casi no se hablan. Mis hijos, además, escucharon parte de esa discusión y el mayor terminó diciéndole a su papá que su abuela nunca le había hablado mal de él y que no necesitaba hacerlo porque él mismo veía quién pagaba las cosas en la casa. Lo que más me sorprendió ocurrió después, cuando mi suegra me pidió que me quedara un momento a solas con ella. Me preguntó por qué sigo casada con su hijo. Le dije que eso era asunto mío y me respondió que precisamente por eso nunca se había atrevido a preguntármelo antes, pero que después de tantos años ya no entendía qué estaba esperando. Me dijo que me ha visto trabajar, llegar cansada, ocuparme de los niños y después escuchar a su hijo quejarse porque un empleo “no le convenía”. También reconoció que durante mucho tiempo evitó decirme nada porque sentía que sería admitir que ella misma había contribuido a criar a un hombre así. Me dijo que no me estaba pidiendo que me divorciara ni quería tomar decisiones por mí, pero terminó con una frase que todavía tengo dando vueltas: “Yo soy su mamá y lo voy a querer hasta el día que me muera. Pero si fuera tu mamá, hace años te habría aconsejado que lo dejaras”. Mi esposo volvió a quedarse sin trabajo. Esta vez dice que no renunció, que simplemente no le renovaron el contrato. Mi suegra se enteró y, por primera vez, no lo llamó para ofrecerle 🤑 ni preguntarle qué necesitaba. En cambio, me escribió a mí para decirme que el 🤑 de la universidad de los niños está seguro y que, pase lo que pase entre su hijo y yo, ella no piensa tocar un peso de esos ahorros para dárselo a su hijo. ¿Ustedes creen que mi suegra hace bien al no dejar nada a su hijo de herencia?.

Historia de una seguidora

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