02/07/2026
Overlord: Akuzisi Libro 2
Capítulo 37: El Meteoro de Plata y las Lágrimas de Nazarick 🌠🥹
En las escarpadas y desoladas colinas que marcaban la frontera este entre el Reino de Re-Estize y el Reino Santo de Roble, el aire estaba impregnado con el olor a azufre, sudor y terror absoluto.
Una gran caravana de comerciantes y su escolta, una patrulla fronteriza de veinte paladines del Reino Santo, habían cometido un error fatal. Tratando de evitar los caminos principales por los rumores de semihumanos, se habían desviado demasiado hacia las montañas, adentrándose sin saberlo en el territorio de caza de un nido antiguo. 🏔️
Ahora, estaban acorralados en un cañón de roca sin salida. Y no estaban rodeados por lobos o duendes.
Siete inmensas figuras reptilianas bloqueaban el único escape. Eran Dragones de la Tierra, bestias colosales de escamas gruesas como el acero, con niveles que oscilaban entre el 40 y el 50. En el Nuevo Mundo, donde la humanidad apenas rozaba el nivel 30 en sus héroes, una sola de estas criaturas requería el esfuerzo combinado de un grupo de rango Adamantita. Siete de ellos juntos eran un apocalipsis local. 🐉
"Miren nada más lo que nos trajo el viento, hermanos", retumbó la voz del dragón más grande, el líder del nido, cuyas escamas brillaban con un tono cobrizo. Hablaba el idioma humano a la perfección, pero sus palabras destilaban un desprecio absoluto. "Caminaron directamente hacia nuestro comedor."
"Huelen delicioso", siseó otro dragón más joven, lamiéndose las fauces con una lengua bífida del tamaño de un caballo. "Esa armadura de los paladines es molesta, se atora en los dientes, pero la carne de adentro es tan tierna. Como ganado enlatado." 😈
"¡Formación de falange! ¡Protejan a los civiles con sus vidas!", gritó el capitán de la patrulla humana, aunque su voz temblaba y sus rodillas amenazaban con ceder. Los comerciantes lloraban abrazados en el centro del círculo, rezando desesperadamente a los Cuatro Grandes Dioses.
"Pobres criaturas", se burló el líder de los dragones, levantando su inmensa garra. "No se preocupen, los asaremos rápido para que no sufran. ¡Fuego!" 🔥
Tres de los dragones abrieron sus fauces, acumulando un brillo naranja y letal en sus gargantas, listos para reducir a las docenas de humanos a cenizas y huesos carbonizados.
Pero el fuego nunca llegó. ⏸️
Hubo un destello cegador en el cielo, como si una estrella hubiera decidido caer a la tierra a plena luz del día. Un estruendo sónico ensordecedor rompió la barrera del sonido, sacudiendo el cañón entero.
¡BOOOOOOM! 💥
Algo impactó directamente entre la línea de los paladines y la manada de dragones, levantando una cortina colosal de polvo, roca pulverizada y ráfagas de viento que empujaron a las bestias hacia atrás.
"¡¿Qué insolencia es esta?!" rugió el dragón líder, tosiendo por el polvo. 💨
Cuando la nube se disipó, los paladines humanos abrieron los ojos, sin dar crédito a lo que veían.
Allí, de pie en el centro del cráter, había un gigante envuelto en una armadura de plata y zafiro que resplandecía con una luz divina. Una capa roja inmaculada ondeaba a su espalda. En su brazo izquierdo portaba un escudo majestuoso, y su mano derecha descansaba sobre el pomo de una espada deslumbrante. ✨
"Atacar en grupo a los débiles que no pueden defenderse...", resonó una voz profunda, metálica y cargada de una rectitud inquebrantable desde detrás del yelmo de plata. "...Es un acto imperdonable que esta espada no tolerará."
Saitou Keiichi, el oficinista corporativo dentro de la armadura, evaluó rápidamente a los enemigos. (Niveles 40 al 50. Como los Dragones de Escarcha de los que habló Kage. Tienen consciencia... y mucha arrogancia. Bien, Isizuka-san dijo que no los matara para su empresa 'Draco Express'. Tendré que medir mi fuerza para no hacerlos explotar). 🛡️
"¡¿Un simple humano con armadura brillante se atreve a desafiarnos?!", se rió uno de los dragones menores. "¡Aplastad a ese insecto metálico!"
Dos dragones se abalanzaron al mismo tiempo, sus mandíbulas abiertas listas para partir al Caballero Blanco por la mitad. 😤
Touch Me ni siquiera desenvainó su espada.
Se movió a una velocidad hipersónica que los ojos nativos no pudieron registrar. En un microsegundo, el Campeón Mundial apareció frente al primer dragón. Usando solo su puño envuelto en el guantelete de plata, aplicó la habilidad [Blunt Strike]. ⚡
¡CRACK!
El golpe conectó directamente en el cráneo blindado de la bestia. El inmenso dragón de la tierra salió volando hacia atrás como si fuera un muñeco de trapo, estrellándose contra la pared del cañón y cayendo completamente inconsciente, la lengua de fuera y los ojos en blanco. 👊
Sin perder inercia, Touch Me giró sobre su talón y pateó al segundo dragón en el plexo solar. El impacto generó una onda expansiva que rompió la barrera del sonido. El dragón escupió aire, sus ojos se volcaron y colapsó en el suelo, desmayado.
El silencio sepulcral cayó sobre el cañón. Los cinco dragones restantes retrocedieron, el terror primordial reemplazando su arrogancia. Sus instintos les gritaban que la criatura frente a ellos no era un humano; era una calamidad ambulante. 😱
"¡M-Mátenlo! ¡Ataque combinado!", aulló el líder, preso del pánico.
Los cinco dragones desataron su aliento de fuego, ácido y rocas simultáneamente, envolviendo al Caballero Blanco en una tormenta de destrucción masiva que derritió el suelo. 🔥
Pero de las llamas, Touch Me salió caminando lentamente. Su capa roja ni siquiera estaba chamuscada. Las pasivas de su armadura de nivel Divino anulaban por completo el daño de criaturas de tan bajo nivel.
"Mi turno", dijo el Campeón Mundial. 😎
Desenvainó su espada, pero giró la hoja, usando el lado plano. En una danza de luz plateada que los humanos observaron con lágrimas de devoción, Touch Me se abrió paso entre los monstruos. Cada golpe resonaba como un trueno y derribaba a un dragón. No hubo sangre, no hubo muerte, solo una demostración de poder absoluto y controlado.
En menos de diez segundos, la manada completa de siete dragones estaba apilada en el suelo, profundamente dormidos por las conmociones cerebrales. ⚔️
Los paladines del Reino Santo dejaron caer sus espadas. Algunos cayeron de rodillas, sollozando de alivio y asombro puro. Habían sido testigos de un milagro.
Touch Me aterrizó con gracia felina junto a la bestia desmayada. 🙏
(Uf, eso fue fácil. Definitivamente es solo un mob normal), pensó Saitou. Touch Me sacó de su inventario el cristal de contención espacial que Kage le había entregado. Al aplastarlo, un portal mágico tragó los inmensos cuerpos, enviándolos como "nuevos empleados" directamente a las instalaciones de Retalhuleu. (Siete de una vez. Nada mal. A este ritmo limpiaré el mapa de Isizuka-san en un par de meses), pensó Saitou con satisfacción corporativa.
El Caballero Blanco se giró hacia los humanos aterrorizados y asombrados. Guardó su espada en la funda y asintió majestuosamente. 📦
"La oscuridad ha sido disipada", declaró Touch Me, su voz infundiendo una paz absoluta. Y entonces, levantando un puño hacia el cielo, recitó su lema: "¡Salvar a alguien en problemas es de sentido común!"declaró Touch Me, su voz infundiendo una paz absoluta. "Viajen seguros, ciudadanos."
Sin esperar reverencias ni agradecimientos, Touch Me activó un hechizo de vuelo y salió disparado hacia el cielo, dejando una estela de luz plateada, mientras mentalmente tachaba el tercer punto rojo del mapa de Kage. (Faltan setecientos treinta y uno.) 🌠
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Hoburns, Capital del Reino Santo de Roble. Dos días después.
La oficina de la Reina Santa, Calca Bessarez, estaba sumida en una tensa calma. La hermosa gobernante, vestida con sus túnicas blancas y doradas, revisaba pergaminos de informes fronterizos. A su lado, su consejera y Suma Sacerdotisa, Kelart Custodio, organizaba los reportes con una expresión pragmática y fría. 🏰
Las inmensas puertas de madera se abrieron de golpe, golpeando contra las paredes con un estruendo poco ceremonioso.
"¡Majestad! ¡Kelart! ¡Deben leer esto de inmediato!" 🚪
Remedios Custodio, la Capitana de la Orden de Paladines, irrumpió en la sala. Su rostro estaba iluminado por un fervor casi fanático. Respiraba con agitación, sosteniendo un pergamino sellado con el emblema de la patrulla fronteriza este.
"Remedios", suspiró Kelart, frotándose la sien ante la impulsividad de su hermana mayor. "Estás ante la presencia de la Reina Santa. Compórtate." 😤
"Está bien, Kelart", sonrió Calca con suavidad. "¿Qué ocurre, Remedios? ¿Es un ataque de los semihumanos?"
"¡No, Majestad! ¡Es un milagro!", exclamó Remedios, acercándose al escritorio. "El informe es del capitán de la patrulla fronteriza. Fueron emboscados por un nido entero de Dragones de la Tierra. ¡Siete de esas bestias, Majestad! Criaturas con consciencia e inteligencia que iban a devorar a los humanos como si fueran ganado." 📜
Calca palideció, conociendo el poder devastador de esas criaturas. Un nido de siete dragones era suficiente para arrasar una ciudad amurallada. "¿Sobrevivieron?"
"¡Ni una sola víctima!", respondió Remedios, sus ojos brillando con adoración devota. "Un ser descendió de los cielos. Un Caballero envuelto en una armadura de plata y zafiros que irradiaba pura luz divina. La patrulla jura por los Grandes Dioses que este ser derrotó a los siete dragones en cuestión de segundos. ¡Sin magia maligna, sin recurrir a trucos sucios! Solo con su espada y su escudo. Y luego... los hizo desaparecer. Cuando se fue, les dijo que proteger a los que sufren es de sentido común." 😇
El silencio cayó sobre la oficina. Calca Bessarez abrió mucho los ojos.
"¿Derrotó a siete dragones él solo... y en segundos?", murmuró la Reina Santa. Ese nivel de poder desafiaba la lógica humana. Superaba a Momon de E-Rantel. Superaba las leyendas. 😮
"¿Dijo su nombre?", preguntó Kelart, su mente analítica entrando en estado de máxima alerta.
"No", negó Remedios. "Pero los soldados ya lo están llamando el 'Caballero Blanco' o el 'Meteoro de Plata'. ¡Majestad, este es un enviado de los dioses! ¡Con el asqueroso no-muerto de Ainz Ooal Gown pudriendo el norte y la amenaza de los semihumanos, este Caballero de Plata ha bajado para protegernos! ¡Es la encarnación misma de la Justicia Absoluta!" 🌟
Kelart se ajustó la túnica, su expresión sombría. "Remedios, tu fanatismo te ciega. Un individuo con el poder de aniquilar a siete dragones no es un simple humano. Si es un aliado, sería nuestro escudo definitivo. Sin embargo, si tiene sus propios planes o pertenece a una facción desconocida... representa un peligro al mismo nivel que el mismísimo Rey Hechicero."
"¡No digas blasfemias, Kelart!", le gruñó Remedios, golpeando el escritorio, su visión en blanco y negro rechazando cualquier sombra sobre su nuevo ídolo. "¡Un ser que arriesga su vida para salvar a una patrulla de humanos de las garras de los monstruos no puede tener motivos ocultos! ¡Él es la luz! ¡Él destruye a las bestias y protege a la humanidad!" (Si Remedios supiera que dentro de esa inmaculada armadura residía un heteromorfo con cuerpo de insecto alienígena, su mente probablemente se fracturaría). 🤬
Calca levantó una mano, deteniendo la inminente discusión entre las hermanas. La bondad inherente de la Reina Santa quería creer en las palabras de Remedios.
"No podemos ignorar esta aparición", dictaminó Calca, su voz suave pero firme. "Remedios, envía a tus mejores paladines a las fronteras. No para pelear, sino para buscar a este Caballero Blanco. Ofrézcanle los respetos del Reino Santo de Roble y extiéndanle una invitación formal. Si una oscuridad se avecina, necesitaremos a la verdadera justicia de nuestro lado." ✋
"¡Sí, Majestad! ¡Saldré de inmediato a buscarlo!", exclamó Remedios, haciendo un saludo marcial perfecto antes de salir corriendo de la oficina, su corazón latiendo con la promesa de haber encontrado a su salvador definitivo.
Una vez solas, Kelart suspiró pesadamente. "Majestad... espero que tenga razón. Si logramos poner el poder militar de ese Caballero a su servicio, ni siquiera el Rey Hechicero se atrevería a amenazar el Reino Santo." 😌
"Recemos por ello, Kelart", susurró Calca, mirando por la ventana hacia el cielo del norte. "Recemos porque su espada de plata solo sirva a la justicia."
Mientras tanto, ajeno a las convulsiones políticas y religiosas que estaba provocando, Saitou Keiichi volaba sobre las montañas, pensando únicamente en capturar su próximo dragón y en si su esposa había logrado cocinar su estofado favorito esa noche en la Tierra. 🙏
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Tres meses después.
El lujoso carruaje del Imperio Baharuth avanzaba suavemente por las calles pavimentadas de la capital del Reino Hechicero, E-Rantel. Afuera, la ciudad era un hervidero de festividad absoluta. Estandartes con el emblema de Ainz Ooal Gown colgaban de cada edificio, y ciudadanos de todas las razas celebraban en las calles el evento del siglo: la Boda Real del Rey Hechicero. 🎉
Dentro del carruaje, lejos del bullicio, el Emperador Jircniv Rune Farlord El Nix suspiró, recostándose contra los cojines de terciopelo. A su lado, su esposa, la Emperatriz Consorte Draudillon Oriculus, descansaba su cabeza sobre el hombro de él.
Ella ya no llevaba la forma de una niña pequeña. Gracias a la protección de Kage y Zesshi, Draudillon mantenía permanentemente su verdadera forma: una mujer adulta asombrosamente voluptuosa, de curvas peligrosas y una mirada que destilaba una astucia madura y juguetona. 💑
Jircniv pasó un brazo alrededor de la cintura de su esposa, atrayéndola más hacia él con una intimidad profunda que había florecido en los últimos tres meses. Habían aprendido a amarse, unidos por el trauma compartido de gobernar bajo la sombra de monstruos literales.
"¿Estás nervioso, Jircniv?", ronroneó Draudillon, acariciando el pecho de su esposo. "No es nuestra boda, pero parece que vas a enfrentar a una horda de hombres bestia." 😏
Jircniv soltó una risa seca. "Cualquier evento que involucre al Rey Hechicero y a Kage-sama es un campo lleno de trampas, querida. Todavía tengo sudores fríos al recordar nuestra propia boda."
El Emperador se estremeció. Su ceremonia nupcial había sido un caos diplomático y un terror psicológico para los nobles del Imperio. Draudillon veneraba a Kage y a Zesshi como a sus dioses vivientes, sus verdaderos salvadores, por lo que había exigido que los dos se sentaran en un trono más alto que el del propio sacerdote imperial. Jircniv apenas había podido decir sus votos mientras Zesshi, aburrida, pulía la hoja de su inmensa guadaña en primera fila, y Kage le dedicaba a Jircniv una sonrisa corporativa que claramente significaba: "Si le rompes el corazón, borraré tu imperio del mapa". 😅
"Oh, vamos. Al menos la noche de bodas compensó el estrés, ¿no crees?", se burló Draudillon, sus ojos brillando con pura malicia juguetona.
Las mejillas de Jircniv se tiñeron de rojo al recordar esa noche en específico. Como el Emperador de Sangre, había estado con innumerables concubinas. Sin embargo, en la intimidad de su alcoba matrimonial, frente a la imponente forma adulta de una mujer que era un cuarto de Lord Dragón, se había sentido inusualmente torpe. 😳
"¿Puedo... puedo lamer tus pechos?", había susurrado Jircniv aquella noche, hipnotizado.
Draudillon había alzado una ceja, fingiendo una confusión magistral. "¿De qué me hablas, querido?" 🤔
"Pues... los que estoy viendo", le había respondido el Emperador, señalando el inmenso y seductor escote.
Draudillon había soltado una carcajada tan fuerte que tuvo que sujetarse el estómago. "¡Jircniv, id**ta! ¡No son pechos... son mis ubres! Recuerda que soy en parte un reptil mágico y un dragón. No te equivoques de anatomía, querido∼." 😂
Recordando la anécdota en el carruaje, Jircniv sonrió y le dio un suave beso en la frente. "Eres una mujer cruel, Draudillon."
"Y por eso me amas", respondió ella, guiñándole un ojo mientras el carruaje se detenía frente a las imponentes escalinatas del Palacio Real de E-Rantel. "Vamos, Emperador. Es hora de sonreír y aplaudir a los Supremos." 💋
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En una de las inmensas y lujosas recámaras del palacio, el ambiente era una mezcla de concentración y caos femenino.
Zesshi Zetsumei, vistiendo un elegante vestido oscuro que resaltaba su propio vientre de cuatro meses de embarazo, intentaba poner orden entre las dos novias. A su alrededor, Pestonya, Yuri Alpha y un séquito de sirvientas revoloteaban frenéticamente. 👗
"¡Ese encaje ocupa demasiado espacio, gorila! ¡Estás intentando acaparar la visión de Ainz-sama para que no me vea!", se quejó Shalltear, frunciendo el ceño. La vampiresa, en su deslumbrante forma humana adulta, llevaba un vestido de estilo victoriano carmesí y blanco.
"¿De qué hablas, lamprea inmadura?", replicó Albedo con una sonrisa dulce pero venenosa, alisando su propio vestido bordado con hilos de plata y diamantes mágicos. "Este es simplemente el porte majestuoso de una Primera Esposa. Además, con tu estatura, de todas formas Satoru-sama tendrá que mirar hacia abajo para encontrarte." 😤
"¡Ah! ¡Repite eso si te atreves, súcubo sobrealimentada!", chilló Shalltear, mostrando los colmillos.
"¡Suficiente, las dos!", intervino Zesshi con autoridad marcial, interponiéndose entre ambas. Suspiró, tocándose instintivamente su vientre. "Chicas, si siguen gritando, nuestros bebés van a nacer con dolor de cabeza. Las dos se ven increíblemente hermosas. Ainz-sama no sabrá ni a dónde mirar." 🛑
Albedo y Shalltear bajaron la mirada, tocando sus respectivos vientres, también abultados por los cuatro meses de gestación.
"Tienes razón, Zesshi-sama. Mis disculpas", murmuró Albedo, sus ojos dorados brillando de repente con lágrimas de emoción. "Es que... aún me cuesta creer que este día haya llegado. Me uniré a Ainz-sama frente a todo nuestro imperio." 🥹
"Yo también estoy nerviosa, arinsu", admitió Shalltear, suavizando su expresión.
"Tranquila, Shalltear, wuf", arrulló la jefa de criadas canina. "Ambas están radiantes. Ainz-sama caerá desmayado al verlas, wuf." 🐶
Zesshi sonrió al ver la dinámica. En estos tres meses, la convivencia y los embarazos compartidos habían forjado una hermandad inquebrantable entre ellas. La nativa más fuerte del mundo ya no se sentía como un arma prestada; era la esposa del Segundo Rey, la cuñada de honor en este evento y una igual entre estos monstruos que ahora llamaba familia.
"Solo respiren profundo", aconsejó Zesshi con una sonrisa compasiva. "Nuestros esposos son dioses y estrategas allá afuera, pero les aseguro que, en este preciso instante, Ainz-sama debe estar sudando frío en el altar." 😊
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Zesshi tenía absoluta razón.
En la antesala contigua al inmenso salón del trono de E-Rantel, Suzuki Satoru estaba perdiendo la cabeza. En su forma humana, vestido con un traje de gala imperial de color blanco y púrpura oscuro, Satoru caminaba en círculos, frotándose las manos sudorosas. 😰
"No voy a poder... Voy a tropezar con la capa. ¿Qué pasa si digo mal los votos? ¡Isizuka-san, me voy a desmayar!", susurró Satoru, hiperventilando.
Kage, vestido con un traje formal de corte corporativo negro impecable, estaba recostado contra la puerta, riéndose por lo bajo. Él sería el oficiante de la ceremonia; el único ser en el Nuevo Mundo con el estatus suficiente para casar a Ainz Ooal Gown. 😂
"Tranquilízate y actúa normal, Satoru", le aconsejó Kage, dándole una palmada amistosa en la espalda. "Sé que no es de todos los días que te casas con dos mujeres a la vez, pero míranos. Yo me casé en este mismo lugar hace cinco meses y sigo vivo."
"¡Tú eres un sociópata carismático que sabe cómo lidiar con mujeres fuertes!", se defendió Ainz. "¡Yo era un asalariado que apenas hablaba con la cajera de la tienda de conveniencia!" 🤣
"Y ahora eres un Rey Hechicero que va a ser padre por partida doble", le recordó Kage con afecto genuino. "Disfruta esto. Por cierto... ¿Quién va a ser la primera esposa o la Primera Reina? Conociendo a Albedo, seguramente querrá ese título oficial."
Ainz suspiró, una sonrisa suave asomándose en sus labios humanos. "Las amo por igual, Isizuka-san. Ambas llevan a mis hijos y han entregado todo por Nazarick. No habrá 'Primera' ni 'Segunda'. Compartirán el trono a mi lado como iguales. Y si algún noble tiene un problema con eso... bueno, Demiurge siempre necesita sujetos para sus granjas." ❤️
Kage soltó una carcajada. "Esa es la actitud. Muy bien, Satoru. Es hora."
La música de un órgano masivo resonó por todo el salón del trono, que había sido transformado en una catedral resplandeciente. Miles de vasallos y todos los Guardianes de Piso se pusieron de pie. 🎶
Ainz Ooal Gown caminó por la alfombra roja y se colocó en el altar junto a Kage. Las inmensas puertas dobles se abrieron.
Un jadeo colectivo recorrió el salón. No fue solo por la belleza abrumadora de Albedo y Shalltear con sus vestidos de novia, sino por las figuras que caminaban a su lado. 😮
Kage levantó su mano izquierda. El anillo de platino oscuro brilló con una luz siniestra. Haciendo honor a la promesa que le hizo a Zesshi de no usar su propia alma jamás, Kage canalizó la Magia Salvaje sacrificando a unos cientos de las almas Quagoa almacenadas en el anillo. El código fuente del mundo se reescribió temporalmente para forjar un milagro.
Caminando junto a Albedo, ofreciéndole su brazo tentacular, estaba el imponente avatar físico de Tabula Smaragdina, el Brain Eater. Del otro lado, ofreciéndole su brazo a Shalltear, caminaba la figura majestuosa de Peroroncino, el arquero alado. ✨
Eran construcciones temporales de Magia Salvaje, desprovistas de voluntad y voz, pero su simbolismo era absoluto. Kage había traído a los "padres" para que entregaran a sus "hijas".
Albedo caminaba temblando, lágrimas doradas resbalando por sus mejillas al sentir la presencia de su creador entregándola al hombre que amaba. Shalltear sollozaba abiertamente, aferrándose al brazo de Peroroncino, sintiendo la validación suprema. 🥲
En el altar, la garganta de Satoru se cerró. Las lágrimas de un hombre humano brotaron de sus ojos al ver a las reproducciones perfectas de sus viejos amigos caminando hacia él.
Los dos avatares llegaron frente a Ainz. Soltaron a las novias, hicieron una reverencia profunda y silenciosa hacia el Rey Hechicero, y, habiendo cumplido su propósito, se disolvieron pacíficamente en una lluvia de partículas de luz dorada. 🙏
Kage dio un paso adelante, su voz resonando con un poder y una autoridad inquebrantables.
"Hoy, bajo el cielo de un mundo que hemos conquistado...", comenzó Kage, mirando a sus amigos, "...nos reunimos para atestiguar la unión definitiva de los Seres Supremos." 👑
Mientras Kage comenzaba a pronunciar las palabras introductorias, la mente de Ainz vagó por un instante. El plan maestro con Demiurge estaba siendo un éxito rotundo para alzar la fama de Momon. Sin embargo, los reportes recientes mencionaban una anomalía: un misterioso justiciero, el "Caballero Blanco", estaba interrumpiendo las incursiones de los demonios. Demiurge aún no sabía a qué punto estorbaría sus planes.
Pero Ainz parpadeó, sacudiendo la cabeza levemente. (No), se dijo a sí mismo, mirando los rostros iluminados por las lágrimas de las dos mujeres frente a él. (Hoy no hay política. Hoy no hay demonios, ni reinos. Hoy solo existe Nazarick, y mi deber es hacerlas las mujeres más felices de este mundo). 🤔
"Albedo, Supervisora de los Guardianes", la voz de Kage resonó con autoridad. "¿Cuáles son tus votos ante el Rey Hechicero?"
Albedo levantó su rostro perfecto. Sus ojos dorados desbordaban un amor tan puro que parecía irreal. Tomó la mano de Satoru. 🗣️
"Mi amado Ainz-sama...", comenzó Albedo, su voz temblando ligeramente. "Te entregué mi corazón, mi lealtad y mi alma desde que abrí los ojos en este mundo. Prometo gobernar a tu lado con mano de hierro contra tus enemigos, y ser el escudo más suave para tu descanso. Te amo por encima de la vida misma y juro que el legado que crece en mi vientre será la espada que asegure tu dominio eterno."
Kage sonrió y miró hacia la vampiresa. "Shalltear Bloodfallen, Guardiana de los Pisos Uno al Tres. ¿Cuáles son tus votos?" 💛
Shalltear, apretando la otra mano de Ainz, lo miró con devoción absoluta mientras una lágrima carmesí resbalaba por su mejilla.
"Mi Rey, mi amo, mi todo...", susurró Shalltear. "Mi lanza es tuya, ahora y para siempre. Seré la vanguardia en tu oscuridad. Prometo ser tu refugio y amarte con una pasión que desafiará a la eternidad. La sangre de nuestros hijos será el cimiento inquebrantable de tu reino." ❤️
Ainz apretó las manos de ambas. Sintió el calor de su propia humanidad, pero también la fuerza invencible que le daba el amor de su familia.
"Albedo. Shalltear", habló Ainz, su voz humana sonando increíblemente íntima. "Les prometo mi vida humana, mis debilidades, mis fuerzas y mi eternidad. Juro que las protegeré, a ustedes y a nuestros hijos, con todo el poder de mi ser. Su felicidad es mi propósito absoluto. Gracias... por amarme." 🤝
En la inmensa catedral improvisada, no faltaba ni una sola alma leal a la Gran Tumba. Prácticamente todo Nazarick había acudido para presenciar el evento de la historia.
En la primera fila, Aura y Mare lloraban a mares, abrazados. Cocytus exhalaba una cantidad masiva de niebla helada, murmurando que las lágrimas no eran para guerreros mientras se limpiaba un carámbano del ojo. Demiurge había perdido su sonrisa sádica, reemplazada por un orgullo insondable, y Sebas Tian sonreía como un abuelo orgulloso. 😭
Más atrás, ocultas en las sombras pero presentes, estaban las hermanas de Albedo. Nigredo, vistiendo sus ropas de luto y sin piel en el rostro, derramaba lágrimas invisibles de pura felicidad por su hermana menor. A su lado, fuertemente custodiada pero asombrosamente tranquila, estaba Rubedo, la entidad más fuerte de Nazarick, observando la boda con una quietud reverencial.
Incluso el pequeño pingüino mayordomo, Eclair Ecleir Eicler, se estaba sonando el pico con un pañuelo sostenido por CZ Delta. "¡Algún día gobernaré Nazarick!", sollozaba el pingüino. "¡Pero hoy... hoy lloro de alegría por la felicidad de mi amo!" 🐧
Incluso Jircniv y Draudillon, sentados en la sección de dignatarios VIP humanos, miraban la escena con un respeto solemne. Draudillon se secó una pequeña lágrima, apretando la mano del Emperador.
Kage, disfrutando del momento, levantó una mano para pedir silencio antes de dar el veredicto final. Adoptó una postura solemne y teatral. 👑
"Si alguien de los presentes se opone a esta sagrada unión...", proclamó Kage, su voz proyectándose por todo el salón. "...Que hable ahora o calle para siempre."
Un silencio absoluto y pesado cayó sobre el salón. Nadie en su sano juicio interrumpiría la boda de un Ser Supremo. 🤫
Excepto una persona.
"¡Ohhh~, yo me opongo, Kage-sama~!" 😳
Una voz rasposa, coqueta y perturbadora rompió el silencio. Todos los rostros, desde los Guardianes hasta los vasallos humanos como Jircniv, se giraron horrorizados.
Neuronist Painkill, la Investigadora Especial de Inteligencia de Nazarick, levantó un grueso tentáculo desde la sección de los sirvientes, contoneando su grotesco cuerpo con coquetería. 🐙
"¡Ainz-sama todavía no ha probado las delicias de mi cámara de torturas conyugal!", canturreó Neuronist, guiñando un ojo de forma horripilante. "¡Seguro que yo lo haría gritar mucho más que ellas!"
Por un milisegundo, un aura asesina combinada de Albedo, Shalltear y todos los Guardianes estuvo a punto de pulverizar el salón. Si hubiera sido cualquier humano, noble o vasallo, ya habría sido reducido a polvo subatómico. Pero, al darse cuenta de que era solo el enfermizo y clásico sentido del humor de la torturadora de Nazarick, el aura homicida se disipó, transformándose en toses incómodas y suspiros exasperados. 😱
Ainz sintió un escalofrío recorrerle la espina dorsal, pero Kage simplemente soltó una carcajada.
"Objeción denegada por motivos de salud mental pública, Neuronist", bromeó Kage, devolviendo la paz al recinto. Se giró hacia los novios. "Por el poder que ostento como el Segundo Rey... los declaro unidos por toda la eternidad. Puedes besar a las novias, Satoru." 😂
Ainz se inclinó primero hacia Albedo, besando sus labios con ternura infinita, y luego se giró hacia Shalltear, entregándole un beso cargado de promesa.
El salón del trono estalló. Nazarick entera rompió en una ovación ensordecedora. 💋
Kage dio un paso atrás para dejar que los recién casados recibieran los aplausos. Se acercó a la primera fila y tomó la mano de Zesshi, quien lo miraba con una sonrisa radiante. Zesshi frotó con amor su propio vientre de cuatro meses.
Mientras el Fantasma acariciaba la espalda de su esposa, su mente analítica repasaba sus propios progresos. 🤗
Habían sido tres meses increíblemente productivos. En secreto, Kage, Zesshi y Saitou Keiichi habían barrido implacablemente el continente. De las 734 ubicaciones marcadas por Nigredo, ya habían limpiado casi 400 áreas. La empresa Draco Express era ahora una fuerza logística masiva, alimentada por docenas de falsos dragones capturados vivos por el Caballero Blanco.
Sin embargo, el ritmo se había ralentizado drásticamente en las últimas semanas. A medida que el embarazo de Zesshi avanzaba, su resistencia física y mágica, aunque divina, se veía mermada por el bebé que exigía energía. Como un esposo sobreprotector, Kage había ordenado descansos largos y obligatorios, quedándose con ella en la playa de Retalhuleu o en E-Rantel, dejando que Keiichi explorara las zonas más lejanas en solitario. 📈
En medio del estruendo de la boda y la música, un pulso mágico agudo perforó la mente de Kage.
Alguien le estaba enviando un prioritario. 📡[Message]
(¿Saitou-san?), pensó Kage, aceptando la conexión telepática sin perder su sonrisa diplomática frente a la multitud. (Te dije que no interrumpieras hoy. ¿Ocurre algo?).
Del otro lado, la voz del oficinista convertido en Paladín no sonaba con la rectitud del Caballero Blanco; sonaba tensa, seria y genuinamente alarmada. El sonido de un fuerte viento zumbaba en el fondo del enlace telepático. 😟
"Isizuka-san... lamento interrumpir", susurró Touch Me apresuradamente. "Sé que estás en medio del evento, pero encontré una de las últimas ubicaciones del Reino Santo. Un laberinto profundo."
(¿Y? ¿Encontraste un dragón rebelde?), preguntó Kage, manteniendo su fachada. 🗣️
"No. Encontré algo mucho, mucho peor", la voz de Touch Me tembló levemente. "No estoy solo aquí abajo. Alguien nos estaba esperando, Isizuka-san. Alguien que sabe lo que estamos haciendo. Tienes que venir a ver esto... ahora."
El enlace se cortó abruptamente. ⚠️
La sonrisa de Kage se congeló en su rostro, mientras los vítores por el Rey Hechicero resonaban a su alrededor. Una tormenta se avecinaba y prometía algo interesante. 🌩️
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El salón del trono de E-Rantel vibraba con una alegría estridente. Los vítores, la música y el tintineo de las copas de cristal llenaban el aire mientras Ainz Ooal Gown, Albedo y Shalltear recibían las felicitaciones de todo el imperio. Era una visión de pura victoria.
Zesshi Zetsumei se había alejado sutilmente del bullicio, refugiándose cerca de uno de los inmensos ventanales que daban a la ciudad iluminada. Llevó una mano a su vientre de cuatro meses, acariciando la tela oscura de su vestido donde la curva ya era innegable. 🎉
Observó a los recién casados a la distancia, y luego miró su propio reflejo en el cristal.
(Qué extraño es el destino), pensó Zesshi, sus ojos heterocromáticos escudriñando su propia imagen. 🤔
En la Teocracia Slane, su vida entera había sido definida por un solo dogma macabro, inculcado a base de los golpes y el desprecio de su madre, Fine: la fuerza lo era todo. Durante un siglo, su mayor anhelo había sido encontrar a un hombre que pudiera derrotarla. Su lógica original dictaba que si se apareaba con un ser superior, engendraría el arma definitiva. Se había casado con Kage bajo esa misma premisa inicial. Quería ver qué clase de abominación imparable nacería de la unión de dos monstruos. Quería ver qué clase de abominación imparable nacería de la unión entre la cúspide de la humanidad y el Dios de la Inteligencia. Quería un trofeo, un experimento genético, una prueba de su propio valor.
Pero al sentir el suave calor irradiando desde su interior, Zesshi se dio cuenta de que ese deseo enfermizo se había evaporado. 💭
El hombre con el que se había casado no la había tratado como a una incubadora, ni como a una herramienta de guerra, ni como al monstruo que todos temían. Kage le había dado una familia, la había defendido de sus propios demonios, y se había mutilado el alma entera solo para limpiar el mundo rápido y que este bebé pudiera nacer en paz.
(Ya no quiero a este bebé para probar un punto), admitió Zesshi en el silencio de su propia mente, una suave sonrisa curvando sus labios letales. (Lo quiero porque es nuestro. Porque es la prueba de que el único hombre al que he amado, me ama de vuelta. Supongo que sí me convertí en una mujer débil después de todo... y me encanta). ❤️
(No seré como Fine), se prometió Zesshi, apretando la tela de su vestido con determinación. (Mi madre me crió como un pedazo de basura que solo servía para matar. Me convirtió en una sociópata. Por culpa de esa crianza, masacré a miles sin sentir nada, manchando mis manos de sangre con la Escritura Negra solo para buscar un sentido a mi existencia. Pero yo no le haré esto a mi hijo. Lo criaré con Kage, con el amor y la calidez que a mí me negaron. Será fuerte, sí, pero no será un arma rota).
De repente, sintió una presencia cálida y familiar a su espalda. 🤱
Dos brazos fuertes se deslizaron alrededor de su cintura. Las manos pálidas de Kage se colocaron justo debajo de las de ella, ahuecándose bajo la curva de su vientre. Con un movimiento firme pero increíblemente delicado, el elfo oscuro levantó el peso del vientre hacia arriba.
"¡Ah...!", Zesshi soltó un suspiro largo y tembloroso, recostando su cabeza contra el pecho de Kage. 🤗
La presión constante en su espalda baja y pelvis, un dolor sordo y molesto al que su cuerpo de God-kin no estaba acostumbrado, desapareció mágicamente al instante. El alivio físico fue tan embriagador que cerró los ojos, disfrutando de la fuerza de su esposo sosteniendo el peso de su legado.
"Te vi desde lejos frotándote la espalda baja", murmuró Kage cerca de su oreja puntiaguda, su aliento cálido enviando un escalofrío agradable por su piel. "Leí en uno de los manuales de biología que levantar el peso del útero de esta forma alivia la tensión lumbar. ¿Mejor?" 😌
"Mucho mejor", respondió Zesshi, aferrándose a los brazos de Kage. Se giró un poco, levantando el rostro para mirarlo a los ojos grises. El contraste entre el frío estratega y este esposo atento hizo que su corazón se apretara.
"Te amo, Kage", le dijo ella de repente, su voz despojada de cualquier arrogancia marcial. 💞
Kage parpadeó, genuinamente sorprendido. Acostumbrado a que su esposa mostrara su afecto a través de miradas lascivas o promesas de violencia, esa declaración tan dulce y pura lo desarmó por completo.
"Yo... yo te amo más, Antilene", respondió Kage, una sonrisa cálida y un poco confundida asomándose en su rostro. Ladeó la cabeza, su instinto de analista sin poder evitar hacer la pregunta: "¿A qué viene tanto cariño repentino? Digo, no me quejo en lo absoluto, pero me asustas un poco. ¿Hice algo bien sin darme cuenta?" 😊
Zesshi soltó una risa suave, acomodándose más contra él. "Solo estaba pensando en la Teocracia y que no quiero cometer los mismos errores que mi madre. En lo vacía que estaba mi vida antes de que invadieras mi habitación y me cambiaras el mundo. Me haces muy feliz, estratega."
El rostro de Kage se suavizó. La abrazó un poco más fuerte, sintiendo una paz inmensa. Sin embargo, en el fondo de sus ojos, la sombra del mensaje que acababa de recibir pugnaba por salir. 🥰
(No se lo digas ahora), le susurró su antiguo instinto corporativo. (Está feliz. Está tranquila. Si le dices que el Lord Dragón de Platino probablemente nos ha tendido una emboscada, arruinarás el momento y la preocuparás).
Pero Kage miró a la mujer entre sus brazos. Recordó la agonía de la noche en Retalhuleu, el llanto de Zesshi cuando descubrió su herida, y la promesa inquebrantable que le había hecho bajo las sábanas de nunca más volver a ocultarle sus problemas para proteger su propio ego. 🤫
Kage suspiró, besando la coronilla de su esposa. Tomó la decisión correcta.
"Antilene", la voz de Kage adoptó la seriedad del Segundo Rey. "Hay algo que debo decirte. Acabo de recibir un mensaje telepático de Saitou-san." 💋
Zesshi abrió los ojos, su instinto de Diosa de la Guerra regresando, afilado y alerta. "¿El Caballero Blanco? ¿Qué encontró?"
"Ese es el problema: no tengo los detalles", admitió Kage, frunciendo el ceño. "El enlace se cortó muy rápido o fue bloqueado por alguna interferencia mágica masiva. Pero su tono era de alerta máxima. Solo me dijo que llegó al laberinto más profundo y que alguien nos estaba esperando. Debe de ser un descubrimiento monumental. Si alguien anticipó nuestros movimientos en esas ruinas, posiblemente estemos hablando del Lord Dragón de Platino, o de un laberinto que resguarda algún Ítem Mundial nativo." ⚠️
Zesshi asintió, su mirada heterocromática brillando con letalidad y una feroz necesidad de proteger a su nueva familia. "Entiendo. Tenemos que ir a ver de qué se trata y prepararnos."
"Así es", confirmó Kage. Soltó suavemente a su esposa y le ofreció el brazo. "Pero primero, vamos a despedirnos adecuadamente. Satoru se merece disfrutar su noche." 👁️
La pareja caminó de regreso hacia el centro del salón, donde Satoru estaba recibiendo las felicitaciones de Demiurge. Al ver acercarse a su amigo, el Rey Hechicero en su forma humana sonrió ampliamente.
"¡Isizuka-san! Zesshi-san", saludó Ainz. "Espero que estén disfrutando el banquete." 🚶♂️
"Todo está impecable, Satoru", respondió Kage, estrechando la mano del novio con calidez. "Pero Antilene y yo venimos a despedirnos. Ya nos retiramos a nuestras habitaciones."
Ainz parpadeó, un poco confundido por la repentina partida. "¿Tan pronto? Apenas van a servir el pastel que preparó Pestonya." 👋
"Sabes cómo es esto de los embarazos", mintió Kage con una sonrisa corporativa perfecta, señalando el vientre de Zesshi mientras ella asentía con fingido cansancio. "Mi esposa necesita descansar, y yo debo asegurarme de que esté cómoda. Además, ustedes tres tienen asuntos mucho más importantes que atender esta noche en su luna de miel. No queremos estorbar."
Las mejillas humanas de Ainz se tiñeron de un rojo furioso al captar la indirecta, mientras Albedo, que estaba cerca, soltaba una risita complacida. 😳
"Ah... b-bueno, si es por el descanso de Zesshi-san, lo entiendo completamente", tartamudeó Ainz, recuperando un poco la compostura. "Gracias por oficiar la boda, Isizuka-san. Significa mucho para mí."
"Para eso estamos los viejos amigos", sonrió Kage. "Feliz luna de miel, Rey Hechicero. Que Nazarick prospere." 😊
Sin revelar una sola palabra de la inminente crisis para no arruinar el día más feliz de su amigo, Kage y Zesshi se dieron la vuelta y caminaron hacia las puertas del gran salón, listos para sumergirse en la oscuridad y descubrir qué los esperaba en las profundidades del continente. 🌑
(Que bonito es ver a Ainz finalmente casado. Que habrá encontrado Touch me. Será que se topo con el Platinum Dragon Lord. No olviden en seguirme para no perderse el próximo capítulo 38. Gracias por leer y comenten si les gustó o no.. 🔥🐉👻)
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Notas de Autor: Está historia la voy escribiendo mientras trabajo y hago cosas en mis tiempos libres. Si alguien quisiera aparecer en la historia siempre pueden comentar si quieren ser parte de un capítulo como algún aventurero o personaje temporal. En los primeros capítulos alguien quiso ser panadero y darle de su pan a Ainz con sus novias y salió divertido. Cualquier idea loca la tomaré en cuenta.