08/08/2025
A mi padre, padre mío🤍
Dios, en el día exacto en que decidió mi nacimiento, te eligió como mi padre. Y por eso, le agradezco con todo el corazón. Cada vez que pienso en ti, te recuerdo creyendo en mí, haciéndome reír, defendiéndome.
Gracias a Dios por tu vida, por ser mi padre, por tu presencia diaria, por existir a mi lado.
Sembraste en mí primero la alegría: porque, fuera cual fuera la situación, tú siempre estabas ahí para robar sonrisas.
Sembraste en mí el positivismo: porque en medio de la precariedad y la pobreza, tú eras el más optimista y siempre encontrabas una salida.
Sembraste en mí el amor por los tuyos… por los míos.
Recuerdo muy bien esa frase tuya: “a mis hijos, con razón o sin razón”.
Y también esa otra que dijiste una vez: “yo condenaría mi alma en esta tierra por cuidar de ellos”.
Frases que, aunque hoy sé que no eran del todo correctas, revelaban lo más profundo de tu corazón: un amor incondicional.
Ahora sé que tu amor también es para Dios. Y de esas frases, lo que me queda —y valoro con todo el alma— es el amor que sembraste.
Eso me enseñaste tú.
Sacrificaste tu vida por tus hijos.
No fuiste el mejor, pero ¿quién lo es?
Con tus errores y aciertos, me mostraste dónde no pisar, qué no repetir.
Me enseñaste a ser fuerte, a levantarme, a perseverar a pesar de todo.
Me enseñaste a no tener miedo y a enfrentar la vida con valentía.
Y en estos últimos tiempos, padre mío, me enseñaste que nunca es tarde.
Nunca es tarde para volver a Dios.
Tu fe y tu esperanza son un ejemplo que nunca olvidaré.
Porque, incluso desde donde estás, tu fe en el Señor es más grande que la mía.
Y tu esperanza —la de que un día nos veremos juntos— la creo. La creo al cien por ciento.
En esta vida que estamos viviendo, no podemos olvidar la fe.
Tal vez aquí no pudimos estar siempre juntos,
pero allá, en el cielo, estaremos unidos para toda la eternidad,
con nuestro amado Dios,
quien siempre nos protegió, y que tejió este lazo eterno:
tú como mi padre, yo como tu hija.
Gracias a Dios por eso.
Gracias a Dios por cada instante.
Gracias a Dios por ti, papá.
Gracias a Dios por ti.
Evy 🤍