26/01/2023
CEGUERA
“Hay una condición peor que la ceguera, y es ver algo que no es.” Thomas Hardy
ceguera. (REAL ACADEMIA ESPAÑOLA)
(De ciego).
1. f. Total privación de la vista.
2. f. Especie de oftalmia que suele dejar ciego al enfermo.
3. f. Alucinación, afecto que ofusca la razón.
Siento náuseas persistentes que se niegan a retroceder.
¿Estoy enferma?, me he preguntado más de una vez.
¿Puede un estado enfermizo persistir en su inmundicia hasta un punto de no retorno, hasta volverse patológico?
¿Para qué me sirven los ojos con sus lágrimas cuando se ha perdido toda lucidez?
¿Para qué me desgarro en gritos energúmenos hasta perder por completo mi voz y con ella toda esperanza de que haya un punto de inversión en toda enfermedad?
Amanezco otro día más con náuseas trepando sin piedad. Náuseas que me envenenan de rabia y empapan de indignación colérica a cada átomo de mi ser ante la abrumadora ceguera que como un carcinoma ya ha expandido su letal tejido por toda célula de un cuerpo putrefacto con un cartel oxidado y descamado que musita “democracia” e “igualdad”.
Intento desesperadamente hallar el núcleo y el origen de la alucinación reinante que sigue ofuscando las conciencias humanas arrastrándolas a vivir en una permanente alucinación de quimeras hechas de espectros, creyendo ver el oasis donde no hay más que arena de un desierto circular que evapora la mínima gota de las aguas de la razón.
Me detengo a analizar el progreso del tumor mientras las palabras de Saramago “creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos” retumban con violencia en mi cabeza. Escudriño cada órgano del cuerpo infecto y me siento aturdida ante cada hallazgo que confirma el pronóstico médico de muerte por alucinación de ensueños y paranoia al color, secuela de un daltonismo congénito en algunos y desarrollado a voluntad por otros.
Nos dividen en rojos o azules, en rubios o morenos, en altos o bajos, en nacionales o extranjeros, y un largo etcétera de más, infinita cadena de bipartición que seda nuestro raciocinio posicionándonos siempre tras un color elegido o impuesto por el que luchar a muerte cual animales salvajes sedientos de sangre, aunque tal voracidad signifique la pena capital para el ser viviente de en frente.
Otro día más me horroriza ver con claridad que la voz del cuerpo llamado “democracia” e “igualdad” ha sellado su boca para la verdad. Periodismo comprado que cuela su ponzoña de odio con noticias de segundo orden para desviar la atención de la tormenta y del diluvio que se aproxima para ahogarnos a todos sin distinción de color, raza o nacionalidad.
Otro día más me horroriza ver con certidumbre arrolladora que las manos y los pies del cuerpo infeccioso permanecen en parálisis autocomplaciente, ya que los sindicatos se movilizan solo bajo ciertos colores, aquellos que no adormecen sus sentidos a base de miel en números y cifras astronómicas hinchando su panza sin fondo. Hace mucho que la enfermedad del daltonismo ha confundido la claridad de su visión. Aquella mirada pura e íntegra que una vez en sus inicios tuvieron y que los movía de modo cabal para proteger al pueblo cuando los de arriba pisoteaban su integridad o su misma existencia tras leyes que lo emplazaban en un jaque maque mortal.
Otro día más me horroriza ver la flagrante ceguera del cuerpo moribundo con cartel oxidado que rezaba “democracia” e “igualdad”. La privación de su vista es tan asfixiante que el caos y la confusión le impiden llevar en la frente su lema.
¡Pobre cartel astillado, te ha denigrado la maldita enfermedad de una cruel ceguera hasta ubicarte cual felpudo bajo los pies!
Veli Bogoeva, 26.01.2023
Imagen: Adrian Munteanu - VIDEOSONET 20 - Între zăbrele