13/08/2026
«Hay vacíos que el tiempo no consigue llenar. Cuesta encontrar las palabras cuando falta tu voz en la última fila y tu batuta en la primera, desde que dejaste de estar a nuestro lado. Un año después, aún sabe uno ni cómo seguir caminando, desfilando tras un paso o en esas horas interminables de bus, si no escuchamos el sonido de tu voz, siempre con sonoridad alegre, motivando a todos a seguir sonando. No sabemos ni cómo soltar ese negro crespón, que desgraciadamente ha teñido nuestro uniforme y nos recuerda que no podremos compartir nuestras alegrías sin recordar tu sonrisa entre nosotros.
Sin embargo, con todo el dolor, jamás podremos olvidar esa misma sonrisa con cada uno de nosotros: todos los que te conocemos, tu banda y tu familia.
No podemos dejar que tu voz y el sonido de tu flauta, y de la que ha mutado para ser el sonido de tu Banda, nunca se apague.
Y que el ejemplo de persona luchadora, tenaz, auténtica y humilde, entre los infinitos calificativos que nos mostraste, sean los mismo que definan siempre a tu Banda.
Aquel famoso texto dedicado a tu abuelo, con el que estás en el Cielo cuidándonos como si de la Grada de la Plaza de la Maestranza, decía que “Por cómo suena de nuestra, sabréis que es la Banda Tejera”. Y siempre que suene tu Banda Tejera, tú estarás viva entre nosotros.
Que suene siempre Tejera;
siempre con nosotros, María del Mar.»
En este camino tan difícil, no queremos dejar de agradecer de corazón todo el cariño, el arropamiento y el apoyo que tanto la banda como la familia hemos recibido a lo largo de este año por parte de tantas personas. Gracias a quienes, aun manteniéndose en un discreto segundo plano, habéis estado ahí, dándonos el aliento necesario para seguir adelante y han hecho posible que hoy podamos recordar a nuestra querida María del Mar.
Gracias de corazón.