10/06/2026
RESEÑA FLAMENCA
Redactado por Manuel Delgado Flores
El pasado 6 de junio de 2026, un artista flamenco proveniente de Algeciras, dejó su sello marcado en los corazones del público de Morón de la Frontera en los Altos de la Plaza de Abastos, y nos referimos a Perico el Pañero. Gitano exquisito, hijo de José Lérida Cortés y nieto de José Lérida Cruz, comenzó la calurosa tarde de arte cantando por Soleá. Desprendió aires del campo de Gibraltar y sus alrededores, rasgando en la hondura y en los perfiles propios de un palo fundamental en la tradición más rancia. A compás lento, Perico supo lidiar profundos envites de dolor y tragedia con la más pura elegancia que desprende su raza. A continuación, se atrevió con fandangos de Huelva, Isabelita y La Pompi, entre otros, aportando letras propias y un desparpajo sin igual. Siguió por Seguiriyas, arrancando seco, sin florituras y quemando por dentro, marcando su voz rajá impregnada por la herencia de sus bisabuelos Bartolera y La Pinchata. Hizo disfrutar a los cabales y al público en general. Para rematar su tarde brillante, Perico se explayó con unas Bulerías por Soleá, mostrando verdad y temple en sus tonos e insinuaciones melódicas, siempre bien acompañado del virtuoso guitarrista de San Roque Antonio el Cuco, quien llevó en volandas al de Algeciras con el toque gitano de su casa. Para rematar la fiesta, Perico cantó y bailó por Bulerías con la gitanería ancestral que le caracteriza, derramando arte por cada poro de su piel y en cada gesto marcado. ¡No se puede derrochar más arte, olé tú, Perico! Redactada por Manuel Delgado Flores