16/03/2023
Era de esperarse y finalmente llegué.
Después de un invierno largo y crudo, (estoy acostumbrada a los inviernos templados de Barcelona), encontré el punto de inflexión, el punto en el que me permito todo lo que me toca vivir, lo bueno porque lo merezco y lo malo, porque una enseñanza quiere dejar.
El año pasado fue hermoso en todos los sentidos y lleno de proyectos descomunales:
-Casarnos en Madrid
-Irnos de luna de miel
-Hacer un viaje con la familia
-Mudarnos
-Vivir separados y en casas prestadas durante tres meses
-Emprender una reforma INTEGRAL de nuestra casa
-Comenzar la universidad en Aranjuez
-Sostener el Atelier
-Y por si fuera poco hacer un viaje de familia y casarnos en Buenos Aires...
Todo este tiempo me permití retraerme y amoldarme a todos estos cambios que vivimos inconscientemente. Recién ahora lo acabe de procesar y es hoy, ahora cuando me permito ser, cuando verdaderamente entiendo que necesito mi propio tiempo, mi propio espacio.
Escribir, hacer yoga, cocinar, ordenar la cocina que con tanto esfuerzo creamos y mi pregunta es, y esta pregunta es hacia tu persona, ¿cuándo fue la última vez que te permitiste estar en primer lugar? ¿Cuándo fue la última vez que decidiste quererte íntegramente?
La verdad es que no hace falta y no es necesario llegar al punto de tener varios episodios de ansiedad en un mismo día, y tampoco es importante sufrir por el vano pensamiento de “no ser productivo”.
El ocio y el disfrute son igual de necesarios e indispensables que la productividad.
Y para cerrar esta pequeña reflexión, nunca olvides que tu tiempo es oro.
Este post no se trata de que compres, de que te suscribas no de que hagas nada que las palabras de alguien más te puedan dictar. Este post trata de ser un vaso de agua fresca en un día caluroso de verano, un refresco, un friendly reminder.
Y cuando compres, cuando te toque adquirir algo nuevo, recuerda hacerlo con plena conciencia, piensa en la historia, en el valor y en la ética que eso que compres lleva impregnado consigo.
Felices nuevas etapas y nuevos comienzos, para todos aquellos emprendedores que nunca dejan de soñar y de intentar...