15/09/2026
EL CERCO DE LA NOCHE
La noche había cubierto el camino cuando algo quebró la quietud.
Un silbido.
Nada más hizo falta.
El mariscal alzó el brazo y la hueste respondió como tantas veces había sido instruida. Los veteranos cerraron filas alrededor del mando y del beauseant, mientras un segundo círculo se levantaba tras ellos.
Rodilla con rodilla.
Escudo junto a escudo.
Acero dispuesto.
Después llegó el silencio.
Solo los relinchos y el golpe de los cascos contra la tierra acompañaban una espera en la que nadie sabía todavía qué ocultaba la espesura.
Hasta que la maleza comenzó a moverse.
Hombres armados irrumpieron contra aquel muro y la noche se convirtió en asedio.
Mientras los hermanos resistían unidos, un sargento logró atravesar el cerco.
Ahora alguien debía regresar con ayuda.
Porque algunas batallas comienzan mucho antes del primer golpe de acero.
Joriel… poesía que se escucha.
Voz que ilumina el alma.