26/02/2026
Detalles
Obra "Aislamiento"
Composición díptico 120x160cm
Acrílico
Exposición "Fractura y Resiliencia"
En Aislamiento, abordo el instante en que la conciencia se enfrenta a su propia fragilidad. La obra encarna el momento en que la oscuridad deja de ser entorno para convertirse en presencia dominante, invadiendo no solo el espacio físico sino también el interior del individuo.
La gran masa oscura no representa únicamente el miedo, sino la progresiva disolución del mundo conocido. En contraste, la forma blanca vertical emerge como una presencia vulnerable: una suerte de desdoblamiento del alma que, aun debilitada, se resiste a desaparecer. No es una figura definida, sino una persistencia.
El leve matiz verdoso que apenas se percibe introduce la dimensión clínica del aislamiento. Evoca el espacio hospitalario, la habitación cerrada, la distancia impuesta. Es el lugar donde el contacto humano se reduce a miradas anónimas, a ojos que observan sin rostro, reforzando la sensación de desconexión y suspensión temporal.
La grieta rojiza que atraviesa ambos lienzos actúa como tensión vital. No se presenta como explosión, sino como energía contenida: la voluntad de aferrarse a la vida, cada vez más frágil, cada vez más amenazada. Su intensidad decreciente sugiere desgaste, pero no rendición.
Los matices azulados que subyacen bajo la oscuridad aluden al universo íntimo del autor —su memoria, su identidad, su historia— progresivamente absorbida por la sombra dominante. No desaparece de forma abrupta; se diluye.
"Aislamiento" no describe un episodio clínico concreto, sino un estado existencial. La obra habla de la soledad extrema, de la disociación como mecanismo de supervivencia y de la tensión silenciosa entre apagarse y permanecer.