Mirador astronómico de La Aldehuela

Mirador astronómico de La Aldehuela El cielo de La Aldehuela (Ávila, Castilla y León, España)

𝐒𝐚𝐥𝐭𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐛𝐚𝐫𝐝𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐫𝐫𝐚𝐥Entre árboles y tejados, la terraza trasera de casa me deja dos ventanas de observación de...
22/05/2026

𝐒𝐚𝐥𝐭𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐛𝐚𝐫𝐝𝐚𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐫𝐫𝐚𝐥

Entre árboles y tejados, la terraza trasera de casa me deja dos ventanas de observación del cielo sin demasiados agobios, una hacia el NO y otra hacia el E. Pero esta vez me he saltado a la torera esas limitaciones y he mandado el objetivo de Carolina (que así se llama mi telescopio) por encima del tejado, hacia el SO, donde teníamos cita con NGC 4565: una galaxia espiral (“barrada” para más señas, pues su centro es alargado), mal llamada de la Aguja, todo por lo finústica que es al verla de canto.
También vemos de canto nuestra propia galaxia, la Vía Láctea (igualmente espiral y barrada), pero claro, al estar dentro de ella, vemos sobre todo un brazo y, a veces, el bulbo central.
Esos bulbos de las galaxias espirales, verdaderos motores gravitacionales, albergan una energía descomunal y, ojo, no son particularmente aconsejables para el tránsito por las cercanías, pues suelen albergar agujeros negros, en los que se entra, pero no se sale.
NGC 4565 fue descubierta bastante tardíamente, en 1785, por William Herschel (el hermano de Carolina, la homónima de mi telescopio), que en ese tiempo estaba trabajando sobre un hipotético esquema de la Vía Láctea (históricamente el primero), en cuyo trazado la nueva galaxia influyó seguramente.

𝐄𝐥 𝐩𝐮𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐫𝐨𝐠𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨El 13 de octubre de 1773, Charles Messier estaba buscando el cometa del año, cuando ...
18/05/2026

𝐄𝐥 𝐩𝐮𝐧𝐭𝐨 𝐝𝐞 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐫𝐨𝐠𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨

El 13 de octubre de 1773, Charles Messier estaba buscando el cometa del año, cuando dio con una tenue nebulosa desconocida a la que adjudicó en su catálogo el número 51: “Es doble, y cada una de las partes tiene un centro brillante separado. Sus dos ‘atmósferas’ se tocan, una casi más tenue que la otra”.
En la primavera de 1781, su amigo Pierre Méchain volvió a observar la nebulosa con más detalle y le dijo: “No es una nebulosa, Charles, son dos”. Y no le faltaba razón, pues hace 500 millones de años esas dos galaxias habían entrado en colisión y mantienen desde entonces un tira y afloja.
Faltaba solo un detalle esencial en la observación y es algo que iba a revelarnos la constitución de muchas galaxias, entre las que se encuentran Andrómeda y nuestra propia Vía Láctea: M 51 era una espiral, la primera descubierta como tal. ¿A quién debemos el hallazgo? A lord Rosse, que en 1845 dibujó con bastante buena mano la doble galaxia, imprimiéndole la dinámica que convierte sus brazos –de fuerte contraste entre tonos sombríos y otros rosas y azules– en una verdadera incubadora de estrellas. Cuando esa imagen de M 51 se popularizó, muchos empezaron a ver en ella el punto de interrogación del cielo (tumbado, eso sí).
Ayer la avistamos desde la terraza de casa, a eso de las 10 de la noche, casi en el mismísimo cénit (a 83º de altura): 184 capturas apiladas en esta foto.

𝐄𝐥 𝐌𝐨𝐥𝐢𝐧𝐞𝐭𝐞 𝐭𝐚𝐩𝐨𝐧𝐚𝐝𝐨Mi telescopio se llama 𝐂𝐚𝐫𝐨𝐥𝐢𝐧𝐚 𝐇𝐞𝐫𝐬𝐜𝐡𝐞𝐥, en honor de la astrónoma (v. su Rosa, un bello cúmulo abie...
04/05/2026

𝐄𝐥 𝐌𝐨𝐥𝐢𝐧𝐞𝐭𝐞 𝐭𝐚𝐩𝐨𝐧𝐚𝐝𝐨

Mi telescopio se llama 𝐂𝐚𝐫𝐨𝐥𝐢𝐧𝐚 𝐇𝐞𝐫𝐬𝐜𝐡𝐞𝐥, en honor de la astrónoma (v. su Rosa, un bello cúmulo abierto de estrellas: https://www.facebook.com/share/r/1M5KNP1CQj/ ), y sabe hablar. No es que tenga una voz como la de su homónima, que fue una extraordinaria soprano, pero se hace entender, sobre todo cuando una nube bien compacta se le cruza por delante o está a punto de quedarse sin batería.
Hará cosa de una semana la situación fue más grave, pues Carolina no dejó de señalar su impotencia para enfocar el Molinete, una galaxia espiral cercana a la cola de la Osa Mayor. La noche estaba despejada, el arce del jardín dejaba margen más que suficiente, el brazo móvil parecía apuntar en la dirección correcta, pero nada, Carolina seguía obcecada en que no podía hacer foco.
Terminé por dar una vuelta por delante y descubrí al fin el origen de sus quejas: me había olvidado de quitar el tapón del objetivo. Si sigo así, Carolina no tardará en aprender a maldecir, pero esa noche se puso simplemente a trabajar en silencio.

𝐋𝐚 𝐠𝐚𝐥𝐚𝐱𝐢𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐌𝐨𝐥𝐢𝐧𝐞𝐭𝐞 (𝐌 𝟏𝟎𝟏) tiene un diámetro equivalente a casi el doble de la Vía Láctea y se encuentra a 27 millones de años luz de la Tierra (según observación de variables cefeidas por el telescopio espacial Hubble). El 26-04-2026, Carolina apiló 144 exposiciones de 10 s que concluyeron a las 22h44. El Molinete se encontraba en el NE (azimut 56º) a una altura sobre el horizonte de 71º.

𝐋𝐚 𝐩𝐫𝐢𝐦𝐞𝐫𝐚 𝐋𝐮𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐲𝐨Primera Luna porque este mes hay dos, caso en el que la segunda recibe el calificativo de Azul.¿Y...
03/05/2026

𝐋𝐚 𝐩𝐫𝐢𝐦𝐞𝐫𝐚 𝐋𝐮𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐲𝐨

Primera Luna porque este mes hay dos, caso en el que la segunda recibe el calificativo de Azul.
¿Y el nombre de esta primera? No hay más que ver los brotes que alumbra en la foto (la central, que es la original) para no equivocarnos si la llamamos 𝐋𝐮𝐧𝐚 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐅𝐥𝐨𝐫𝐞𝐬, aunque también ha recibido los nombres de Luna de la Siembra del Maíz, de la Leche (por la tradición ganadera de los tres ordeños en mayo) o de la Liebre (por una tradición que remonta a los celtas, que consideraban a la liebre símbolo de fertilidad primaveral).
Ambas Lunas de mayo presentan un tamaño aparente ligeramente menor que en otros momentos del año, pues coinciden con su 𝐚𝐩𝐨𝐠𝐞𝐨, es decir, el punto más alejado de la Tierra en su órbita elíptica.
La foto está tomada el 1 de mayo en Trois-Rivières (Quebec, Canadá) a las 22h33 locales con un telescopio Seestar S50. La Luna estaba en el SE (constelación de Libra) a 14º sobre el horizonte.
La luz adquiere en esta imagen un carácter lechoso, como pegándose a los brotes vegetales del primer plano, que llegan a curvarla en una metáfora visual de la relatividad de Einstein.

𝐇𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐚𝐬, 𝐂𝐚𝐛𝐫𝐢𝐥𝐥𝐚𝐬, 𝐏𝐥𝐞́𝐲𝐚𝐝𝐞𝐬"Hermanas", "Cabrillas" o "Pléyades", el interés por el cúmulo abierto (M45) se extiende e...
12/04/2026

𝐇𝐞𝐫𝐦𝐚𝐧𝐚𝐬, 𝐂𝐚𝐛𝐫𝐢𝐥𝐥𝐚𝐬, 𝐏𝐥𝐞́𝐲𝐚𝐝𝐞𝐬

"Hermanas", "Cabrillas" o "Pléyades", el interés por el cúmulo abierto (M45) se extiende entre muchas antiguas civilizaciones de la Tierra, del Bronce europeo o la Grecia clásica a las culturas Nahuatl o Inca.
El Códice Florentino de la gran obra de Bernardino de Sahagún, 𝐻𝑖𝑠𝑡𝑜𝑟𝑖𝑎 𝑔𝑒𝑛𝑒𝑟𝑎𝑙 𝑑𝑒 𝑙𝑎𝑠 𝑐𝑜𝑠𝑎𝑠 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑁𝑢𝑒𝑣𝑎 𝐸𝑠𝑝𝑎𝑛̃𝑎 (libro 7, capítulo 3, folio 7v), plasma así su celebración en Nueva España: «Hacía esta gente particular reverencia y particulares sacrificios a los Mastelejos del cielo que andan cerca de las Cabrillas, que es el signo del Toro. Hacían estos sacrificios y cerimonias cuando nuevamente parecían por el oriente, después de la fiesta del Sol. Después de haber ofrecídole encienso, decían: "Ya salido Yoaltecuhtli y Yacahuiztli. ¿Qué acontecerá esta noche? o ¿Qué fin habrá la noche, próspero o adverso?" Tres veces ofrecían encienso, y debe ser porque ellas son tres estrellas: la una vez a prima noche, la otra vez a hora de las tres; la tercera cuando comienza a amanecer.»
Entre los Incas, según el 𝑀𝑎𝑛𝑢𝑠𝑐𝑟𝑖𝑡𝑜 𝑑𝑒 𝐻𝑢𝑎𝑟𝑜𝑐ℎ𝑖𝑟𝑖́ (siglo XVII), la observación de las Pléyades antes del amanecer, durante los días que preceden el solsticio de junio, servía para anticipar la calidad de las cosechas y predecir el fenómeno del Niño.

𝐄𝐥 𝐟𝐚𝐧𝐭𝐚́𝐬𝐭𝐢𝐜𝐨 𝟖 𝐝𝐞 𝐀𝐫𝐭𝐞𝐦𝐢𝐬 𝐈𝐈El vuelo espacial Artemis II se inició este 01-04-2026 a las 18:35 hora de Florida (02-04-...
02/04/2026

𝐄𝐥 𝐟𝐚𝐧𝐭𝐚́𝐬𝐭𝐢𝐜𝐨 𝟖 𝐝𝐞 𝐀𝐫𝐭𝐞𝐦𝐢𝐬 𝐈𝐈

El vuelo espacial Artemis II se inició este 01-04-2026 a las 18:35 hora de Florida (02-04-2026, 00:35 en España) para recorrer durante 10 días un doble bucle alrededor de la Tierra y de la Luna que representa un millón de kilómetros. Objetivos: observar concienzudamente la cara oculta de la Luna, preparar todo para un alunizaje en una próxima misión y dejar la puerta abierta a una futura exploración de Marte, planeta rojo y surcado de “canales” que lleva muchos años poblando nuestros sueños y miedos (una vieja obsesión que Ray Bradbury plasmó imborrablemente en sus 𝐶𝑟𝑜́𝑛𝑖𝑐𝑎𝑠 𝑚𝑎𝑟𝑐𝑖𝑎𝑛𝑎𝑠, 1950).
En la tripulación de cuatro astronautas hay un canadiense, Jeremy Hansen. Y claro, lleva buenas provisiones de sirope de arce (los árboles acaban de empezar a dar “agua” y de las cabañas de azúcar sale en este tiempo pascual un gozoso v***r). Por lo visto, los menús del vehículo Orion van al gusto de cada tripulante, lo que significa que las cenas darán lugar a festivos intercambios, y en los postres Hansen marcará un tanto con sus galletas al sirope.

𝐄𝐥 𝐒𝐨𝐥 𝐝𝐞𝐥 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐨𝐝𝐢́𝐚 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐯𝐞𝐫𝐭𝐢𝐜𝐚𝐥 𝐝𝐞𝐥 𝐞𝐜𝐮𝐚𝐝𝐨𝐫 (𝟐𝟎 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐫𝐳𝐨):𝐞𝐥 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐧𝐨𝐜𝐜𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐍𝐞𝐛𝐫𝐢𝐣𝐚, 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐢𝐦𝐚𝐯𝐞𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐂𝐨𝐯𝐚𝐫𝐫𝐮𝐛𝐢𝐚𝐬 𝐲 𝐥𝐚...
19/03/2026

𝐄𝐥 𝐒𝐨𝐥 𝐝𝐞𝐥 𝐦𝐞𝐝𝐢𝐨𝐝𝐢́𝐚 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐯𝐞𝐫𝐭𝐢𝐜𝐚𝐥 𝐝𝐞𝐥 𝐞𝐜𝐮𝐚𝐝𝐨𝐫 (𝟐𝟎 𝐝𝐞 𝐦𝐚𝐫𝐳𝐨):
𝐞𝐥 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐧𝐨𝐜𝐜𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐍𝐞𝐛𝐫𝐢𝐣𝐚, 𝐥𝐚 𝐩𝐫𝐢𝐦𝐚𝐯𝐞𝐫𝐚 𝐝𝐞 𝐂𝐨𝐯𝐚𝐫𝐫𝐮𝐛𝐢𝐚𝐬 𝐲 𝐥𝐚 𝐏𝐚𝐬𝐜𝐮𝐚 𝐝𝐞 𝐆𝐨́𝐧𝐠𝐨𝐫𝐚

Por muy gramático que fuera, de astronomía hubo de ocuparse también 𝐀𝐧𝐭𝐨𝐧𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐍𝐞𝐛𝐫𝐢𝐣𝐚, a requerimiento del Maestre de la Orden de Alcántara, don Juan de Zúñiga y Pimentel –muy dado a las cosas de las estrellas–, a cuyo servicio estuvo desde 1487 por tierras extremeñas: Plasencia, Gata, La Serena, Alcántara…
Allí alternó Nebrija la preparación de su breve opúsculo sobre equinoccios y solsticios con la prosodia, las partes de la oración y la sintaxis, pues tenía ya en bastidor la 𝐺𝑟𝑎𝑚𝑎́𝑡𝑖𝑐𝑎 𝑐𝑎𝑠𝑡𝑒𝑙𝑙𝑎𝑛𝑎, que saldría en Salamanca, en 1492, dedicada «A la mui alta & assi esclarecida princesa doña Isabel […] Reina i señora natural de España & las islas de nuestro mar…»
Y así reza el opúsculo: “… hasta que en el mes de marzo [se] igualan las noches con los días, que es el equinoccio del verano [=de primavera]”
Muy comedido y ceñido a cuentas de horas anduvo Nebrija al abordar el equinoccio. 𝐒𝐞𝐛𝐚𝐬𝐭𝐢𝐚́𝐧 𝐝𝐞 𝐂𝐨𝐯𝐚𝐫𝐫𝐮𝐛𝐢𝐚𝐬, más expansivo, dejó consignado en su 𝑇𝑒𝑠𝑜𝑟𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑙𝑒𝑛𝑔𝑢𝑎 𝑐𝑎𝑠𝑡𝑒𝑙𝑙𝑎𝑛𝑎 𝑜 𝑒𝑠𝑝𝑎𝑛̃𝑜𝑙𝑎 (Madrid, 1611) que la primavera la sangre altera:
“La primavera es cuando crece la sangre, y así la da a las venas. En la primavera todo es rosas y azucenas, y aquel tiempo se va todo en flores, saliendo ellas y cogiéndolas los hombres. Es de contento y regocijo para todos, y por esto dice que se va en flores.”
Tiempo este intenso aunque fugaz, ay, pues la Pascua se va en un vuelo. Ya lo decía 𝐋𝐮𝐢𝐬 𝐝𝐞 𝐆𝐨́𝐧𝐠𝐨𝐫𝐚 en un romance que 𝐏𝐚𝐜𝐨 𝐈𝐛𝐚́𝐧̃𝐞𝐳 cantaría espléndidamente en los años 1960 (en París más que en España, donde la censura arreciaba por aquel entonces):
“¡Que se nos va la Pascua, mozas,
Que se nos va la Pascua!”
https://www.youtube.com/watch?v=kvqkwSeL8pA

P. S.: ¿Quiere usted celebrar con los niños la llegada de la primavera? El fin de semana, juegue con ellos a ‘Atrapar el equinoccio con un palo de escoba’: https://www.facebook.com/share/p/1WpqFcJyoM/

𝐋𝐚 𝐓𝐢𝐞𝐫𝐫𝐚 𝐲 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧𝐳𝐚𝐧𝐚Esta historia siempre la cuento mal. Y es que, mire usted, tiene demasiados ingredientes: empieza ...
11/03/2026

𝐋𝐚 𝐓𝐢𝐞𝐫𝐫𝐚 𝐲 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐧𝐳𝐚𝐧𝐚

Esta historia siempre la cuento mal. Y es que, mire usted, tiene demasiados ingredientes: empieza con Isaac Newton en una huerta, colocando a contraluz sus prismas para descomponer la luz, cuando de repente una manzana le cayó en plena cabeza.
Newton dejó los prismas a un lado y se dijo: “O la Tierra atrae la manzana, o la manzana atrae la Tierra, o ambas cosas a la vez”, reflexión que terminaría llevándole a formular (aquí simplifico algo la trama) la ley de la gravitación universal, o sea:
“Todos los cuerpos se atraen mutuamente con una fuerza directamente proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa” (𝑃ℎ𝑖𝑙𝑜𝑠𝑜𝑝ℎ𝑖æ 𝑁𝑎𝑡𝑢𝑟𝑎𝑙𝑖𝑠 𝑃𝑟𝑖𝑛𝑐𝑖𝑝𝑖𝑎 𝑀𝑎𝑡ℎ𝑒𝑚𝑎𝑡𝑖𝑐𝑎, 1686-1687)
La historia habría terminado tan ricamente ahí, pero la terca manzana se empeñó en volver, pues Newton pasó a considerar el movimiento de rotación de la Tierra y dedujo que la fuerza centrífuga debía engordar el ecuador y achatar los polos, más o menos como una manzana.
No le gustó esa metáfora del inglés a Jean-Dominique Cassini, director del Observatorio de París, que, nada convencido de la gravitación universal, prefería una Tierra oblonga, estirada por los polos como un melón. Y así, manzana contra melón, ambos se enzarzaron en una discusión sin fin y media Europa en cada bando, hasta que Louis XV, rey de Francia, decidió cortar por lo sano y mandar dos expediciones –una hacia el Polo Norte, a Laponia, y otra a Ecuador– para hacer las mediciones correspondientes a un meridiano y ver en cuál de las partes el grado de latitud correspondía a una mayor distancia real.
Ahí es donde entran en escena dos jóvenes oficiales de la marina española: Jorge Juan y Antonio de Ulloa, cuyo concurso Felipe V decide aportar al proyecto de su primo el rey francés. Una ayuda que se revelará preciosa en el terreno científico y, antes que nada, para luchar contra las infinitas reticencias que los territorios americanos de la corona española albergaban contra los avances de la ciencia.
¿El resultado, me pregunta usted? La Tierra es una manzana neta, Newton tenía razón.
De regalo, nos quedan los impresionantes escritos de Jorge Juan y Antonio de Ulloa, empezando por estas 𝑂𝑏𝑠𝑒𝑟𝑣𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 𝑎𝑠𝑡𝑟𝑜𝑛𝑜́𝑚𝑖𝑐𝑎𝑠 𝑦 𝑓𝑖́𝑠𝑖𝑐𝑎𝑠 (1748), cuya portada reproduzco, y la 𝑅𝑒𝑙𝑎𝑐𝑖𝑜́𝑛 ℎ𝑖𝑠𝑡𝑜́𝑟𝑖𝑐𝑎 𝑑𝑒𝑙 𝑣𝑖𝑎𝑗𝑒 (también de 1748), que se lee realmente como una novela de aventuras:
https://gallica.bnf.fr/ark:/12148/bpt6k1520126h
Y para hacerse usted una idea de los brazos que tuvieron que torcer en su peregrinaje, mire la salvedad que incluyeron en el prólogo de la segunda edición de las 𝑂𝑏𝑠𝑒𝑟𝑣𝑎𝑐𝑖𝑜𝑛𝑒𝑠 (1773): “Entre las experiencias y demostraciones geométricas que se exponen en esta obra, hay varias que respiran a favor del sistema conocido generalmente por el nombre de copernicano, y que por suponerse opuesto a las sagradas letras, fue declarado en Roma, por la Congregación de Cardenales Inquisidores, sospechoso de herejía...”. Con la iglesia habían topado todavía a esas alturas.

¿𝐏𝐮𝐞𝐝𝐞𝐧 𝐟𝐨𝐭𝐨𝐠𝐫𝐚𝐟𝐢𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐮𝐧 𝐬𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞 𝐭𝐞𝐥𝐞́𝐟𝐨𝐧𝐨? [𝟑 𝐲 𝐟𝐢𝐧]𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐬𝐭𝐚 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨𝐨 ...
25/02/2026

¿𝐏𝐮𝐞𝐝𝐞𝐧 𝐟𝐨𝐭𝐨𝐠𝐫𝐚𝐟𝐢𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐮𝐧 𝐬𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞 𝐭𝐞𝐥𝐞́𝐟𝐨𝐧𝐨? [𝟑 𝐲 𝐟𝐢𝐧]
𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐢𝐝𝐞𝐧𝐭𝐢𝐟𝐢𝐜𝐚𝐫 𝐮𝐧𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐬𝐭𝐚 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨
𝐨 𝐜𝐨́𝐦𝐨 𝐞𝐧𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐫 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨 𝐥𝐚 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐛𝐮𝐬𝐜𝐚𝐝𝐚

En la publicación número 2 de esta serie habíamos visto cómo alargar el tiempo de exposición para poder captar los cuerpos celestes. Se trata ahora de identificar los que vemos en el cielo, o bien de encontrar los que deseamos ver.
¿Cómo hacerlo? Con un 𝐦𝐚𝐩𝐚 𝐜𝐞𝐥𝐞𝐬𝐭𝐞 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐫𝐚𝐜𝐭𝐢𝐯𝐨 𝐞𝐧 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨 𝐭𝐞𝐥𝐞́𝐟𝐨𝐧𝐨, es decir con una aplicación interactiva, que responderá a esas dos necesidades y nos facilitará mucha información complementaria.
Añadamos de entrada una 𝐧𝐨𝐭𝐚 𝐬𝐨𝐛𝐫𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐭𝐚𝐛𝐥𝐞𝐭𝐚𝐬 (iPad y otras), cuya gran pantalla puede facilitar más aún la tarea, pero esto a condición de cuenten con 𝐆𝐏𝐒 𝐢𝐧𝐭𝐞𝐠𝐫𝐚𝐝𝐨, detalle esencial del que no todos los modelos disponen. Eso sí, en caso de adquirir una aplicación de pago en el teléfono, normalmente esa compra incluye la versión correspondiente para tableta (al menos si se trata del mismo sistema operativo: iOS/Android).
Aplicaciones recomendadas (disponibles para ambos sistemas operativos):
- 𝐒𝐭𝐞𝐥𝐥𝐚𝐫𝐢𝐮𝐦
https://stellarium-labs.com/stellarium-mobile-plus/
Magnífica aplicación gratuita
- 𝐒𝐤𝐲𝐒𝐚𝐟𝐚𝐫𝐢 8 (7 para Android)
https://skysafariastronomy.com/
Es mi aplicación preferida. Cuenta con tres formatos: Basic, ~ 5 €; Plus, ~ 15 €; Pro, ~ 50 €
- 𝐒𝐭𝐚𝐫 𝐖𝐚𝐥𝐤 2
https://starwalk.space/es
Muy buena aplicación, que cuida especialmente la información sobre acontecimientos astronómicos. Cuenta con dos formatos: Plus, gratis (con añadidos de pago); Pro, ~ 8 €
Cualquiera de estas aplicaciones detecta automáticamente 𝐞𝐥 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐲 𝐞𝐥 𝐥𝐮𝐠𝐚𝐫 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐞𝐬, así como 𝐥𝐚 𝐝𝐢𝐫𝐞𝐜𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐪𝐮𝐞 𝐚𝐩𝐮𝐧𝐭𝐚 𝐞𝐥 𝐚𝐩𝐚𝐫𝐚𝐭𝐨 (lo que permite identificar cualquier cuerpo celeste con una gran facilidad). No obstante, estas aplicaciones pueden igualmente visualizar el cielo desde otras latitudes-longitudes y/o en otros momentos, tanto pasados como futuros.
Todas las aplicaciones cuentan naturalmente con zoom para acercarse al objeto visto/deseado, así como con una ficha de información sobre este:
- Nombre, códigos de catálogo y muchas otras informaciones como las que siguen
- Azimut (ángulo desde el N en el momento)
- Altura (ángulo desde el horizonte plano en el momento)
- Descripción, historia, mitología ligada, etc.
Con ello, 𝐲𝐚 𝐭𝐢𝐞𝐧𝐞 𝐮𝐬𝐭𝐞𝐝 𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐦𝐚𝐧𝐨.
𝐒𝐢 𝐜𝐮𝐞𝐧𝐭𝐚 𝐚𝐝𝐞𝐦𝐚́𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐮𝐧 𝐜𝐨𝐫𝐫𝐚𝐥 donde disfrutar de la noche oscura (Bortle 4 o inferior, aquí puede identificar el valor para su lugar: https://www.lightpollutionmap.info/), entonces tiene usted un verdadero observatorio en potencia donde iniciar a sus nietos en los misterios de la astronomía.

“¿Y el paso siguiente?” Esa fue la pregunta que me hizo un amigo a quien había explicado todo esto y que unas semanas después había dado la vuelta a lo que su teléfono podía ofrecerle en astrofotografía.
Pues bien, ¿𝐜𝐨́𝐦𝐨 𝐝𝐚𝐫 𝐮𝐧 𝐩𝐚𝐬𝐨 𝐦𝐚́𝐬 𝐚𝐥𝐥𝐚́? Algunos recomiendan una continuación de la experiencia con binoculares astronómicos (que, por cierto, también necesitan trípode), pero yo sugeriría pasar directamente a un mini-telescopio de nueva generación:
- concretamente al 𝐒𝐞𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫 𝐒𝟓𝟎 (de ZWO, empresa china)
https://www.astrocity.es/camaras-zwo-asi/2072-telescopio-zwo-seestar-s50.html
https://www.astroshop.es/telescopios/zwo-smart-telescope-ap-50-250-seestar-s50/p,78688
• precio en España alrededor de 650 € (compare varios comercios locales y en línea)
• el aparato viene con filtro solar, trípode y maleta. Más tarde puede añadir una cabeza de trípode inclinable TH10 para usarlo en ‘modo ecuatorial’ (unos 70 €)
Ojo, no es un buen telescopio para Saturno y en general para los planetas, pero es magnífico para la Luna, el Sol y las galaxias. En resumen, una buena puerta de entrada al universo infinito. Esa etapa, se lo aseguro, le durará bastante (y a ella dedicaremos alguna futura publicación).

¿𝐏𝐮𝐞𝐝𝐞𝐧 𝐟𝐨𝐭𝐨𝐠𝐫𝐚𝐟𝐢𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐮𝐧 𝐬𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞 𝐭𝐞𝐥𝐞́𝐟𝐨𝐧𝐨? [𝟐]𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐚𝐦𝐩𝐥𝐢𝐚𝐫 𝐞𝐥 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐝𝐞 𝐞𝐱𝐩𝐨𝐬𝐢𝐜𝐢𝐨́𝐧En la publicación ...
19/02/2026

¿𝐏𝐮𝐞𝐝𝐞𝐧 𝐟𝐨𝐭𝐨𝐠𝐫𝐚𝐟𝐢𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐧 𝐮𝐧 𝐬𝐢𝐦𝐩𝐥𝐞 𝐭𝐞𝐥𝐞́𝐟𝐨𝐧𝐨? [𝟐]
𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐚𝐦𝐩𝐥𝐢𝐚𝐫 𝐞𝐥 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 𝐝𝐞 𝐞𝐱𝐩𝐨𝐬𝐢𝐜𝐢𝐨́𝐧

En la publicación número 1 de esta serie teníamos ya inmovilizado nuestro teléfono en un trípode, fuera artesanal o comprado. Con esta premisa, vamos ahora a ver cómo aumentar el tiempo de exposición para captar la débil (por lejana) luz de las estrellas.
En la mayor parte de los casos, con un teléfono de gama intermedia, la solución es instalar una o varias aplicaciones de fotografía nocturna/astronómica. Las cuatro que voy a recomendar –dos para Android y dos para iPhone– son gratuitas o de muy bajo coste (se entiende que sin alquiler recurrente = un solo pago cuando esto se aplica).
Cada una de estas aplicaciones tiene sus propias ventajas añadidas, pero en lo esencial todas ellas permiten tratar lo mismo, o sea:
- el 𝐞𝐧𝐟𝐨𝐪𝐮𝐞: que será a menudo el “infinito”, salvo el caso de incluir, por ejemplo, una encina de primer plano;
- la 𝐬𝐞𝐧𝐬𝐢𝐛𝐢𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 (ISO): con la que se puede jugar (sin aumentarla mucho más allá de 1 600, para evitar la creación de ‘grano’);
- la 𝐚𝐩𝐞𝐫𝐭𝐮𝐫𝐚 de diafragma: que regula la cantidad de luz. Conviene dejarla en valores medios para no perder nitidez;
- el 𝐭𝐢𝐞𝐦𝐩𝐨 de exposición: aquí entramos en el quid de la cuestión. Partamos de entrada con 30 s.
- el 𝐳𝐨𝐨𝐦: que permite acercarse al objeto, pero que puede acarrear una pérdida de nitidez a partir de un cierto nivel de aumento;
- el 𝐫𝐞𝐭𝐚𝐫𝐝𝐚𝐝𝐨𝐫: fundamental si no queremos mover el teléfono al disparar la foto. Démosle al menos 3 s.
- el 𝐟𝐨𝐫𝐦𝐚𝐭𝐨: RAW, TIFF o FIT son teóricamente mejores para un tratamiento ulterior, pero el simple JPEG puede servir en la gran mayoría de los casos;
- añadamos para terminar el 𝐛𝐚𝐥𝐚𝐧𝐜𝐞 𝐝𝐞 𝐛𝐥𝐚𝐧𝐜𝐨𝐬: que permite matizar la ‘temperatura’ de la luz, de más fría (tirando al azul) a más caliente (tirando a amarillo-naranja).
¿Y qué pasaría si alargamos la exposición de 30 s a 𝟑𝟎 𝐦𝐢𝐧𝐮𝐭𝐨𝐬? Que 𝐥𝐚𝐬 𝐞𝐬𝐭𝐫𝐞𝐥𝐥𝐚𝐬 𝐬𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐯𝐢𝐞𝐫𝐭𝐞𝐧 𝐞𝐧 𝐭𝐫𝐚𝐳𝐨𝐬 ligeramente curvos (sectores de circunferencias alrededor de la Polar). Es un tipo de foto muy interesante que se puede alargar a voluntad: recordemos que 1 hora equivale a 15º de recorrido de la “bóveda” de estrellas (de este a oeste, la Polar prácticamente inmóvil).
Veamos ahora las aplicaciones en cuestión:
- 𝐀𝐬𝐭𝐫𝐨𝐂𝐚𝐦 (Android)
https://astrocam-the-astrophotography-camera-app.fr.softonic.com/android
- 𝐃𝐞𝐞𝐩𝐒𝐤𝐲𝐂𝐚𝐦𝐞𝐫𝐚 (Android)
https://play.google.com/store/apps/details?id=de.seebi.deepskycamera
- 𝐍𝐢𝐠𝐡𝐭𝐂𝐚𝐩 𝐂𝐚𝐦𝐞𝐫𝐚 (iPhone, 3 €)
https://apps.apple.com/es/app/nightcap-camera/id754105884
- 𝐀𝐬𝐭𝐫𝐨𝐒𝐡𝐚𝐝𝐞𝐫 (iPhone)
https://apps.apple.com/es/app/astroshader/id6444631986
Varias de estas aplicaciones permiten programar una serie de fotos (por ejemplo, 120 exposiciones de 15 s cada una), disparadas a repetición con un cierto intervalo. Las pilas resultantes deben ser tratadas ulteriormente en el ordenador para conseguir una foto que integre el conjunto (este es el método habitual de la astrofotografía con telescopio). La gran novedad de la aplicación 𝐀𝐬𝐭𝐫𝐨𝐒𝐡𝐚𝐝𝐞𝐫 es que 𝐡𝐚𝐜𝐞 𝐞𝐥 𝐚𝐩𝐢𝐥𝐚𝐦𝐢𝐞𝐧𝐭𝐨 𝐞𝐥𝐥𝐚 𝐦𝐢𝐬𝐦𝐚 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐭𝐞𝐥𝐞́𝐟𝐨𝐧𝐨, lo que simplifica enormemente la tarea. Este vídeo de Shayne Mostyn (autor de una magnífica cadena YouTube sobre el tema) explica cómo proceder:
- https://www.youtube.com/watch?v=PlRAenBIo-k
(doblaje automático disponible en español)
Ojo, de fotografiar el Sol hay que olvidarse, pues (sin filtro adecuado y gafas específicas) representa un riesgo real para la vista y para el teléfono.
La Luna es otro asunto. Este vídeo de 𝐒𝐡𝐚𝐲𝐧𝐞 𝐌𝐨𝐬𝐭𝐲𝐧 explica los pasos a seguir:
- Cómo tomar fotografías de la luna con el iPhone 16 Pro
https://www.youtube.com/watch?v=YeBXfRdVEac
(doblaje automático disponible en español)
¿Qué podemos retirar del método de trabajo de Shayne Mostyn? El 𝐞𝐧𝐬𝐚𝐲𝐨-𝐞𝐫𝐫𝐨𝐫: se trata de ir probando y afinar el resultado progresivamente. Eso sí, él tiene que mantener una luz encima para poder salir en el vídeo, pero eso es precisamente lo que no debemos hacer nosotros: una linterna frontal de luz roja puede responder a las necesidades sin deslumbrar.
Nos queda ahora saber 𝐜𝐨́𝐦𝐨 𝐞𝐧𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐫 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐜𝐢𝐞𝐥𝐨 las estrellas, constelaciones o galaxias que queremos fotografiar, pero ese es ya el asunto de la próxima publicación.

13/02/2026

𝗟𝗮 𝗥𝗼𝘀𝗮 𝗱𝗲 𝗖𝗮𝗿𝗼𝗹𝗶𝗻𝗮

Estos versos de Machado –más tarde cantados por Serrat– bien podrían haber sido dedicados a la Rosa de Carolina:
… Yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles
como pompas de jabón…
𝘊𝘢𝘮𝘱𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘊𝘢𝘴𝘵𝘪𝘭𝘭𝘢, “Proverbios y cantares” (1913)
La Rosa de Carolina es un cúmulo abierto que recibe el nombre de su descubridora, Carolina Herschel (1750-1848): unas curvas de estrellas y de sombras que dibujan sutilmente los pétalos de una rosa y terminan por difuminarse a 8 000 años luz de la Tierra.
El descubrimiento se produce durante la noche del 1 de noviembre de 1783: junto al respaldo de la silla de Casiopea, una leve luminosidad llama la atención de Carolina Herschel por el hermoso punteado trazado por un cúmulo de estrellas. El catálogo de Charles Messier lo había ignorado, pero William, el hermano mayor de Carolina, lo registra a nombre de esta. El catálogo posterior de John Dreyer lo incluye con el número NGC7789.
Sea este mi presente en el Día de San Valentín para todas las estrelleras de corazón, muy especialmente para las que han estado en el ajo de las veladas del Mirador astronómico “El Calvario” de La Aldehuela, Ávila (España).

𝗡𝗼𝘁𝗮 𝘁é𝗰𝗻𝗶𝗰𝗮: la imagen ha sido tomada con un Seestar S50 en Trois-Rivières, Quebec, Canadá (Bortle 6), el 02-11-2025: 60 exposiciones de 10 s, empiladas con Siril. Dibujo “calcado” manualmente y transición realizados con Graphic y GraphicConverter. Música: 𝘔𝘢𝘨𝘪𝘤 𝘌𝘴𝘤𝘢𝘱𝘦 𝘙𝘰𝘰𝘮 de Kevin MacLeod (Licensed under Creative Commons: By Attribution 4.0 License).

Dirección

El Calvario (40. 415289,/5. 408176)
La Aldehuela
05593

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