28/12/2025
Esta mañana,
cuando la lumbre estaba haciendo
Me visitó aquella niña de trenzas,
me sonrió, cómo era su costumbre,
y a la vez se sentó,
mientras yo encendia la lumbre...
La lumbre se empendoló,
y una silla me arrimó...
Me senté a su lado, miré su inocencia,
miré unas trenzas, y unos cordones blancos,
que se enredaban al final de ellas.
Nos miramos en silencio, y por un momento las lágrimas asomaban...
Volvimos a mirarnos,
y al final nos atrevimos a decirnos tantas cosas,
que en el tintero se nos habían quedado...
Aquella niña empezó a preguntar
__ Se te pasó la vida rápido?
Me quedé un momento mirando la lumbre,
y recordé aquellas chispas, que angelitos les llamaba,
cuando la atizaba con aquéllas tenazas, qué al lado de aquel pollo de cemento se escondían,
cómo si estuvieran jugando al escondite.
-- Un Dios, salió de mi boca...
Sí, se pasó muy rápido el tiempo
_Tan rápido, que pareciera que el calendario
se le hubiera arrancando las hojas, y los años no se hubieran contando...
--- Se me quedó mirándo con esa ternura,
que solo una niña sabe mirarte...
---Recuerdas aquel sueño que tenías,
y una y otra vez se repetía, ese sueño de volar y escribir...
---Si, lo recuerdo, y además muy a men**o, me agarraba mis piernas con los brazos y volaba por el cielo...
---Y, ese sueño lo convertir en realidad...
---de pronto se oyó la cafetera, y mis labios dijeron,
tómate un café conmigo, y no me sueltes nunca de la mano, porqué yo aún te necesito...
__ Quiero segur siendo esa niña de trenzas,
esa que su mirada era toda inocencia, esa que sonreía y la vida descubría...
__Aquella niña sacó un pañuelo de su bolsillo de aquella rebeca, aquella que su madre, le hiciera al lado de una hermosa lumbre,
mientras la lluvia se oía...
---Agarré su manita, y mi voz se volvió a oír
No me dejes nunca sola te necesito,
quiero tener esos recuerdos,
que hecho tanto de menos...
---Nos tómanos el café,
ese café al lado de una lumbre,
donde la magia volvió a brillar,
y es que en Navidad todo se hace realidad...
__Nos despedimos, pero posiblemente nos volvamos a encontrar, ya que esa niña en mi siempre está.....La niña de trenzas,
la niña que nunca dejó de soñar...
Adori García Pimentel.
Sentimientos a flor de piel.