Body Tool nace después de 15 largos años de carrera como Perforador Corporal habiendo realizado alrededor de 20.000 perforaciones. Este Libro ilustrado muestra muchas de las metodologías que a lo largo de todos estos años se han empleado en el panorama del Anillado Corporal. La vertiginosa evolución de la industria de la perforación corporal ha dado como resultado una ampliación de la materia con
nuevos retos y tendencias. Este hecho a favorecido que prospere la calidad de los trabajos empleando ciertos métodos, siendo éstos los más modernos que podemos aplicar hoy día. Cuando la gente empezaba a conocer y emplear el Piercing como mero hecho de expresión corporal dando lugar significativo a la pertenencia grupal, al disfrute de cada uno para consigo mismo realizandose perforaciones en la dermis, albergar una pieza de joyería de materiales como son el titanio o el acero quirúrgico, solamente, para conseguir una originalidad o verse diferente a las demás personas. Para una persona que valora el Piercing y conoce realmente su lado positivo o su lado transcendental, sabe que no es una trasgresión a su organismo y que no son actos antinaturales como más de una persona ha podido llegar a comentar. Sabríamos diferenciar al tipo de personas que les apasiona este arte decorativo y, posiblemente, otro tipo de expresiones corporales que se adhieren a ciertas técnicas quirúrgicas y dan como resultado un implante subcutáneo en 3D o una escarificación en la misma piel. El mundo da muchas vueltas. Entendemos por modificarse una zona del cuerpo como un acto de inconformismo de lo que ya existe. La naturaleza humana busca desmesuradamente la individualidad, su propia identidad y todo lo que diferencie los seres humanos los unos de los otros. Se diferencian muchos detalles de un individuo como su credo, su etnia, su educación, su personalidad, su carácter o su mentalidad, pero puede ser que nos una el modo en cómo se ve uno mismo y cómo actúa, en consecuencia de lo que le gusta y lo que no para consigo mismo. En el momento que nos realizamos un Piercing o una Modificación Corporal entramos en un juego estético en el que sólo puede caber lo placentero y lo individual, expresando así el modo en el que queremos encontrarnos. Si se suprimiesen las “transformaciones” cesaría la libertad de expresión, la manera de pensar que hoy día nos lleva a donde estamos y en consecuencia dejaría de existir la esencia de la naturaleza humana.