18/03/2024
Te escribo esta carta de amor por si alguna vez se te olvida lo mucho que te quiero y lo mucho que vales. Me he enamorado de esa mujer fuerte, real e inteligente que eres. Porque me encanta tu humanidad, tu determinación y tu manera de ver las cosas.
Tengo claro que, desde que llegaste a mi vida, la revolucionaste. Hasta entonces, mi forma de entender el amor se había limitado a lo que muestran las películas y se lee en los libros. Pero, al conocerte, caí en la cuenta de que el amor, cuando es verdadero, es muy diferente. Ese amor romántico y tradicional de cuento de hadas no nos hace justicia; no es real ni suficiente.
Me has enseñado que el amor es sinónimo de cariño y pasión, pero por encima de todo de respeto y confianza. Sé que no necesitas estar conmigo, igual que yo no necesito estar contigo
Recuerdo el día que te conocí. Yo andaba por la vida hecha trizas, me habían roto el corazón hasta tal punto que pensé que nunca nadie encontraría la paciencia necesaria para volver a unir todos los trocitos. Venía de perder tantas veces que incluso se me había olvidado que para ganar hay que quererlo. Pero entonces apareciste tú, y en lugar de intentar curarme las heridas, te enamoraste de ellas. En ese momento supe que quizá la próxima cicatriz tendría tu nombre y apellidos, pero valdría la pena. Y no me equivoqué. Me enamoré de ti despacito, casi sin darme cuenta. Me enamoré poco a poco cada vez que te paseabas por mi mente y erizabas cada centímetro de mi piel. Me enamoré de ti sí, sin importarme la edad que nos separaba, sin importarme lo que dijeran. Me enamoré y me enamoro de ti todos los días porque cada vez que me despierto por las mañanas veo mi felicidad reflejada en tus ojos.
Apenas puedo creerme lo afortunado que soy de haberte encontrado, justo en el momento oportuno, cuando ya creía que no había ninguna mujer en este mundo destinada para mí, cuando ya había renunciado al amor verdadero y a compartir mi vida con una compañera de viaje a la que amar por encima de todo.
Y estoy en condiciones de prometerte mi adoración, porque soy capaz de poner el mundo a tus pies y soy el primero que se rinde ante ti, ante tu sonrisa y ante tu piel. Y quedaré así desarmado sin ninguna intención de moverme de tu lado, porque solo tú puedes gestionar este amor. Nadie como tú para guardar mi corazón y mi alma entre tus brazos
Me gustaría ayudarte a crecer y aportarte un poquito más de felicidad, igual que tú lo has hecho desde el día en el que nos conocimos. Los dos sabemos que no hay nada que te detenga, pero yo quiero seguir tus pasos hasta lo más alto. Me tendrás aquí, a tu lado, orgulloso de tus múltiples logros y tu continua lucha. Porque, ya desde hace mucho tiempo, te has convertido en mi ejemplo a seguir.
Me he dado cuenta de varias cosas que quiero dejar plasmadas en este papel para que nunca se te olviden. Me he dado cuenta de que antes de que llegaras a mi vida todo era oscuridad, la luz la trajiste tú. Me he dado cuenta de que no conocía la verdadera alegría, la felicidad me la diste con tu sonrisa!!