17/08/2026
Francisco Sánchez, el acordeón silencioso que desde hace tres años acompaña a Farid Ortiz en una nueva etapa
Hay acordeoneros que llegan a una agrupación para acompañar a un cantante y hay otros que terminan convirtiéndose en parte del sonido que el público identifica apenas comienza a sonar el acordeón. Francisco Sánchez Andrade hace parte hoy de esa historia junto a Farid Ortiz, “El Rey de los Pueblos”.
Su nombre comenzó a ganar mayor notoriedad cuando Farid Ortiz lo incorporó a su agrupación. En 2023, el propio cantante había anunciado la idea de contar con dos acordeoneros y, posteriormente, Sánchez fue escogido para hacer parte de esa nueva fórmula musical.
Francisco Sánchez, nacido en Chibolo, Magdalena, llegó al grupo con una particularidad: no era un desconocido para Farid. Antes de convertirse en su compañero de fórmula, ya había estado vinculado musicalmente al entorno del artista. Finalmente, su llegada se concretó y comenzó una etapa en la que el acordeón pasó a tener un protagonismo especial dentro de la propuesta de Ortiz.
Y la fórmula ha quedado registrada también en las producciones musicales. En canciones como “El Bolsillo Pelao”, Francisco Sánchez aparece acreditado en el acordeón junto a Farid Ortiz en la voz.
También figura en trabajos en vivo como “Con la Punta del Palo” y en la producción En Vivo & Sin Frontera.
Lo interesante de esta historia es que Sánchez no llegó simplemente a ocupar un puesto. Su presencia coincidió con una apuesta de Farid Ortiz por darle mayor fuerza al espectáculo en vivo. En 2025, Ortiz presentó oficialmente a Óscar Correa como segundo acordeonero, conformando así una dupla de acordeoneros junto a Francisco Sánchez.
Dos acordeones, un cantante y una propuesta que mantiene una característica esencial de Farid: la conexión con el público y ese vallenato de sabor popular que lo convirtió en “El Rey de los Pueblos”.
Francisco Sánchez ha ido encontrando su espacio dentro de esa fórmula. Su acordeón acompaña la voz de Farid en tarimas, grabaciones y presentaciones en vivo, manteniendo esa energía que exige un artista acostumbrado a poner a bailar y cantar a su público.
Y quizás allí está uno de los mayores méritos de un acordeonero: no buscar quitarle protagonismo al cantante, sino entenderlo, seguirlo, responderle y, cuando llega el momento, dejar que el acordeón también hable.
En el caso de Francisco Sánchez, esa conversación musical con Farid Ortiz continúa sonando. Y para un músico nacido en tierras magdalenenses, compartir escenario con uno de los nombres más reconocidos del vallenato popular es, sin duda, un capítulo importante de una carrera que todavía tiene mucho por contar.