26/06/2026
El despertar de tu alma
Cuando te detienes en la vida para observar y estudiar tu interior, descubres la capacidad espiritual que tienes: un Cristo vivo que quiere salir a mostrarte, de otra manera, la verdadera vida y la felicidad.
Ahí empieza tu transformación espiritual, tu despertar, y ya no quieres volver atrás. Miras la vida con otra mentalidad, y eso te trae paz, nuevos proyectos y un estado en el que ya no es prioridad el tener o lo material, sino que tu prioridad es tu paz, cuidar tu energía y degustar el silencio.
Es en ese estado donde aprendes a comunicarte con la creación, el universo y con Dios Todopoderoso. Como consecuencia, vibras alto y atraes lo inimaginable. Te das cuenta de la realidad: de la hermosa comunión con Jesús, que te lleva al Padre.
Ahí empiezan el respeto, el dejar atrás la idolatría y la transmutación del dolor, que te ayuda a sanar todo lo que necesitabas. Comienzas a amar al mundo de otra manera. A las personas que ya no vibran en tu sintonía las dejas en el camino; no por egoísmo, sino porque no evolucionaron contigo y deben aprender más para alcanzar tu nivel de despertar espiritual. Aprendes a vivir sanamente con los demás, pero también empiezas a marcar tus límites y a respetar tu propia paz.
Es ahí, en ese cambio, donde experimentas lo divino. Tu intuición se activa y todos los dones que el Señor nos ha proporcionado —y que estuvieron dormidos por el caos y el ruido del mundo a causa de la sociedad de consumo— finalmente despiertan.
Gracias, Señor, por tu maravillosa luz y tu poder en nuestro existir. Bendito sea el día del caos que nos hace despertar para observar el verdadero mundo de Dios. Bendito el día en que puedes decir con certeza, gracias a ese despertar espiritual: «Soy una elegida».