03/04/2024
Ojala te cruces con una nota mía, que expresé lo que un día sentí...
Y luego te cruces con estas últimas palabras, antes de desterrar tus recuerdos de mí.
No puedo evitar sentir que fracasé que fallé en el intento de amarte todos los días de mi vida, como una tarde te juré Y es que cuando te conocí pensé que éramos para toda la vida, pero no fue así, me toca ver tus recuerdos pasar a través de las lágrimas que corren por mis mejillas, con cada suspiro ahogo el llanto que viene desde lo más profundo de mi interior, es difícil sobrellevar el dolor, es difícil recordarte en los ojos de mi hijo porque aunque no lo quiera seguimos atados...
Me duele haber fallado a mi hijo, porque como hija tuve un padre y yo no podré darle ese honor a mi hijo.
No es culpa de nadie, aunque al mismo tiempo, es culpa de ambos. No se puede negar que ambos contribuimos a lo que hoy son escombros, nuestra relación fue cayendo en un mar profundo, era un naufragio inevitable, porque aun estando conscientes nos tocó ver cómo nos hundíamos poco a poco.
No quiero decir jamás que te odio y creo que nunca lo haré, porque representas mi pasado que forjó lo que soy hoy,
Gracias por tanto y a la vez gracias por nada porque aunque no quiera pensar en las heridas el dolor está allí, está la molestia que no perdoné, está el silencio que no me acostumbré, está el vacío que nunca llené, está la caricia que nunca llegó, está el amor que no floreció y están las lágrimas que no sacaste.
Te prometo perdonarte en el transcurso del tiempo, tengo fe.
Hasta siempre mi amor.
RAH.