29/11/2025
¿Es realmente tan increíble que el Dr. Gero pudiera crear androides más fuertes que Freezer o incluso que un Super Saiyajin?
En realidad… no tanto.
Aunque muchos lo ven como algo “ilógico”, la historia de Dragon Ball sí ofrece razones para que esto sea posible.
La Tierra en DB no es un planeta “atrasado”; es una sociedad que desarrolló tecnología absurda mucho antes que gran parte del universo: cápsulas capaces de guardar casas, radares imposibles como el de Bulma, robots avanzados, vehículos voladores… e incluso naves espaciales improvisadas en cuestión de días.
Gero nace en ese mundo.
Es un genio entre genios. Años estudiando a Goku, a los Guerreros Z, sus técnicas y su energía, le dieron algo que ni Freezer ni su ejército tenían: conocimiento científico especializado en el ki.
Además, los androides no destacan solamente por “fuerza bruta”. Su verdadera ventaja es sencilla:
• Energía infinita: nunca se cansan, nunca disminuyen su poder.
Mientras un Saiyajin se agota, un androide sigue peleando como si nada. Eso, combinado con mejoras cibernéticas que ni el propio Gero comprendía del todo, explica por qué lograron superar a guerreros del espacio.
La ciencia de la Tierra tomó un camino distinto al del resto del universo.
Mientras unos se concentraban en conquistar planetas, los humanos experimentaron, innovaron, fallaron… y finalmente lograron algo que ni Freezer imaginó: seres artificiales capaces de superar incluso a la leyenda del Super Saiyajin.
Por eso, aunque suene loco, dentro del mundo de Dragon Ball sí tiene sentido que el Dr. Gero pudiera crear algo tan poderoso. No porque el universo sea débil… sino porque la Tierra llevaba décadas avanzando en silencio por un camino que nadie más siguió.