10/07/2026
🥁 Los bateristas probablemente son uno de los músicos más difíciles de fotografiar en un concierto.
Mientras el vocalista tiene todo el escenario para él, el baterista tiene que compartir su espacio con platillos, toms, micrófonos, atriles, cables y prácticamente media producción del show.
Por eso, el primer paso siempre es el encuadre.
Intento buscar ángulos donde todos esos elementos trabajen a favor de la imagen y no en contra, dejando siempre visible lo más importante: el rostro y la expresión del baterista. A veces basta con moverse unos centímetros a la izquierda o a la derecha para encontrar un hueco entre los platillos y conseguir una fotografía completamente diferente.
Otra cosa importante es no conformarse con la primera posición desde el foso. Muchas veces las mejores fotos aparecen después de caminar un poco alrededor del escenario y buscar esa ventana perfecta entre toda la batería.
Y sí, no siempre tenemos un teleobjetivo disponible. Pero eso no debería ser una excusa para olvidarlos. Incluso si toca hacer una fotografía más abierta y luego recortar un poco en edición, vale la pena dedicarles algunos disparos durante el show.
Porque al final del día, el baterista no está simplemente sentado al fondo del escenario.
Es quien marca el ritmo.
Es quien sostiene la energía del concierto.
Es quien hace que toda la banda avance junta.
Y si ellos están llevando el pulso del show, lo mínimo que podemos hacer como fotógrafos es asegurarnos de que también tengan sus momentos frente a la cámara. 🥁📸
¿Cuál ha sido el músico más difícil de fotografiar para ustedes?