20/03/2026
Finalizaba el año 2007 cuando Carlos Framb, ese inmenso poeta colombiano y mejor ser humano aún, recibió de su madre, con quien le unía un estrechísimo lazo de amor, la solicitud de que le ayudara a poner fin a su vida, pues esta se le había convertido en una tormentosa cárcel, afectada como lo estaba por los serios, progresivos e irreversibles quebrantos en su cuerpo provenientes de su avanzada edad, a más del angustiante sinsentido en que se había sumido su existencia. En un valiente gesto de amor Carlos se aprestó a ello, al tiempo que optó, en gracia a meditadas razones personales, por también poner fin a la suya propia. La madre muere pero, por circunstancias fortuitas, Carlos sobrevive y debió encarar el suplicio de una grave acusación penal por homicidio.
Pues bien, en esta ocasión opté por no ofrecer mi habitual conferencia del último miércoles de cada mes en el bello y acogedor Centro Cultural Solar del Águila y, más bien, entablar un diálogo franco con Carlos a propósito de lo que social, filosófica, ética y legalmente significa la voluntad de la persona de poner fin a la vida propia y de asistir al ser querido que le reclama su compañía y afecto en el momento postrero. Igualmente, abriremos un tiempo de 30 minutos para un intercambio de reflexiones con el público.
Es de esperar que nos podamos encontrar con tal motivo.
Carlos Mario González
Integrante de la Fundación Biblioteca Franz Kafka (BFK)
📍 El Solar del Águila está ubicado sobre la carrera El Palo, en la carrera 45 # 59 - 77, Medellín.