02/10/2026
🐾 El caos detrás de La isla del Dr. Moreau
En 1996 se estrenó una película que prometía ser un clásico de ciencia ficción… pero terminó siendo recordada por el desastre de su rodaje.
El director original, Richard Stanley, fue despedido apenas a los tres días de filmación. Val Kilmer, en plena etapa conflictiva, saboteaba el set con actitudes caprichosas. Y Marlon Brando, (como ya era habitual), se negó a memorizar líneas: exigió usar un auricular para que se las dictaran en tiempo real.
El caos fue tal que Stanley regresó disfrazado al set para espiar cómo seguía la producción. Brando, por su parte, aparecía con ocurrencias inesperadas, como ponerse un cubo de hielo en la cabeza en plena escena.
El resultado fue una película extraña, desordenada y fascinante a su manera.
Aunque la crítica la destrozó, con el tiempo se convirtió en un título de culto, más por las anécdotas detrás de cámaras que por lo que se ve en pantalla.