22/09/2026
⚽ “SOY LA DECEPCIÓN DE BRASIL… Y LO PAGUÉ HASTA LA CÁRCEL”
Me llamo Robson de Souza, pero en el fútbol todo el mundo me conoce como Robinho. Nací en São Vicente, Brasil, en 1984. Desde niño Pelé me bautizó como su sucesor, el “Nuevo Pelé”, y yo creí que el mundo me esperaba. Gané títulos en Santos, Real Madrid y Milán, pero mis errores crecieron a cada paso... hasta que terminó estrellándome contra mi peor enemigo: yo mismo.
En 2008, el Manchester City pagó £32.5 millones por mí, un récord para la época. Sin embargo, en Inglaterra no apareció el genio que todos esperaban. Mi rendimiento era irregular, y al segundo año apenas disputé 10 partidos de Premier, sin anotar, víctima de lesiones y una vida nocturna intensa.
Volví con bombos y platillos al AC Milan, incluso ganamos la Serie A 2010–11 gracias a mis 14 goles. Pero mi nivel se diluyó: perdiendo el ojo goleador, sumando partidos flojos y siendo desplazado por un nuevo capítulo de descuidos.
Mi fama se derrumbó al encabezar un escándalo mayor: la v*0_l4_c*0_n en grupo a una joven en Milán (2013). En 2017 fui condenado en ausencia a nueve años de prisión; Brasil se negó a extraditarme, pero en marzo de 2024 comencé a cumplir la pena en Tremembé.
Ahora comparto una celda de ocho metros cuadrados con condenados por crímenes extremos, lejos del glamour y del fútbol. Los campeonatos, los goles ante Chelsea o Barça, las celebraciones... todo quedó en humo. De promesa mundial a fracaso futbolístico .
Sé que fui la decepción brasileña: talento sin disciplina, fama sin control, éxito empañado por crimin@lid@d. Hoy solo me queda enfrentar la oscuridad que elegí.
“Fui la decepción de Brasil… y ahora pago por ser mi propio monstruo.”