23/08/2026
Hay lugares donde no cualquiera llega para visitar un circo.
Este año, buscando una de esas carpas que siguen llevando la magia hasta los lugares más apartados, llegamos a La Nueva Jerusalén, en Bello (Antioquia), allí se encontraba el Circo Carnaval de Estrellas de nuestro amigo Fabián Cortés. La llegada no fue fácil pues el transporte en horas de la noche se complica un poco, sin embargo, agradecemos al personal del circo, quienes nos esperaron en un lugar determinado para ayudarnos a llegar. Mientras caminábamos, no pude evitar pensar que en el fondo, esto es algo que llevo haciendo desde que tengo uso de razón.
Hace más de 20 años, en Medellín, recorríamos los barrios más periféricos y apartados buscando las diferentes carpas de familias tradicionales que residían en la ciudad. Fueron más de 15 circos los que llegamos a visitar en aquellos años. Muchas veces significaba atravesar las llamadas fronteras invisibles de los barrios y aventurarnos por lugares que no cualquiera se atrevía a recorrer. Significaba además caminar por calles oscuras después de terminar la función para poder llegar a un determinado punto y poder conseguir transporte público. Muchas son las experiencias que atesoro en mi mente y en mi corazón.
¿Qué te parecen estas bonitas vivencias?