14/07/2025
Recorriendo mi bello Quindío: de San Nicolás a Calarcá
Hoy desperté con el corazón lleno de gratitud por este pedacito de paraíso llamado Quindío. Emprendí mi recorrido desde el sector San Nicolás, ese rincón tranquilo donde el aire aún huele a campo y café recién tostado. A cada paso, el verde intenso de las montañas parecía abrazarme, recordándome que aquí la naturaleza y la vida se entrelazan en perfecta armonía.
Continué mi camino hasta llegar al puente sobre el majestuoso río Quindío. Allí me detuve un momento, solo para escuchar el murmullo del agua correr entre las piedras, como si el río cantara historias antiguas de nuestro pueblo. La brisa era suave, pero cargada de memorias y aromas de tierra mojada.
Al cruzar el puente, el paisaje me guiaba hacia Calarcá, una tierra de tradición, poesía y gente cálida. Las fachadas coloridas de sus casas y las sonrisas de sus habitantes me dieron la bienvenida con esa autenticidad que solo se vive en el corazón del Eje Cafetero.
Este recorrido no solo fue un paseo por caminos y paisajes; fue un reencuentro con mis raíces, una caricia al alma que me recordó por qué el Quindío es mucho más que un destino: es hogar, es vida, es amor.