01/01/2026
Nunca me puse a pensar si quería ser entrenador, simplemente se fue dando, y con esos los cursos, en Argentina, en España, Master Coach, y con eso los nacionales, argentinos, sur centros, Liga Cordobesa, Liga Femebal, Bundesliga.
Con todo eso junto, con la combinación de calendarios que dejaba de lado muchos momentos de descanso, el dedicarle una dedicación y prioridad en mi cabeza casi exclusiva y de máxima dedicación, no solo llegaron los títulos y logros sino también mucha exigencia emocional, mental y física.
Siendo el mundo de la dirección técnica uno de los ambientes más envidiosos, egoístas y destructores que ví dónde la cancelaciones se ven seguido, el profesionalismo no cotiza hasta a veces perjudica, los lobbies y serruchadas de piso se ven en todos lados y el respeto a veces parece que hubiera que pagarlo, el cuerpo y la mente sufren un stress y desgaste importante y que se va acumulando.
Fue casi una década de mucho trabajo y muchos objetivos cumplidos que gran parte de los entrenadores están una vida para conseguir si es que lo consiguen. Hoy siento que se cumplió una etapa alrededor de esta rutina de entrenamientos y partidos y que hace falta una pausa.
Agradezco a mi familia que me siguió y acompaño a cada punto del planeta hasta el último partido dando la vuelta olimpica. Agradezco a un grupito de entrenadores que estuvieron siempre desde el principio, que se emocionaron, se calentaron, sufrieron y disfrutaron conmigo en todo el proceso siendo en cada etapa un sostén súper importante .
Gracias a todos y todas los que compartieron conmigo esta locura todos estos años, en Córdoba, en Buenos Aires, en España, en Alemania, en Dinamarca.
Y sobre todo me quiero agradecer a mi xq si no hubiera aguantado todo lo que aguante no solo no hubiera conseguido todo lo que conseguí sino que no estaría hoy, en este comienzo de año nuevo, pensando nuevos y grandes desafíos con el handball desde otro lado fuera del banco de suplentes.
Comienza una nueva etapa, con desafíos más grandes todavía, piu Avanti! y a la gilada ni cabida.