01/05/2026
Luna llena en Encalilla,
plateando monte y corral,
se derrama en la quebrada
como canto ancestral.
Besa el lomo de los cerros,
despierta al algarrobal,
y en el silencio del campo
late fuerte lo esencial.
La finca guarda sus voces,
de abuelo, tierra y ritual,
y la luna las levanta
como rezo natural.
Entre sombras y luceros
mi espíritu va a andar,
con la Pachita en el pecho
y el alma en libertad.