El formato Slam es un falso torneo donde cualquiera puede ser participarte y éste debe respetar tan solo tres simples e importantes reglas: el recitado de un texto PROPIO , que sea leido de pie, y el mismo debe tener una duración máxima de 3 Minutos 20 segundos. Un juego efusivo en escena entre el público, la declamación y un aparente e intrépido
torneo de poesía donde un participante se consagra
ganador de una copa a través de un
jurado elegido al azar. El foco no está puesto en la competencia, sino en el que
cualquiera puede subirse a un escenario y vivenciar en interacción constante con otros,
la multiplicidad de posibilidades que brinda el cuerpo y la oralidad de un texto. El Slam es un formato entonces que posibilita y convoca el encuentro entre la palabra y
el cuerpo, sin que nadie quede afuera de esto, ya sea siendo participante o espectador. Por eso esta propuesta extiende invitaciones tanto al público como a los performes/oradores/ lectores/danzantes de la palabra. Está permitido el uso de vestuario, instrumentos musicales u otros objetos ajenos al
cuerpo, en tanto los mismos no tengan prioridad sobre el poema. Y tengan presente: Los
slams de poesía están en contra del enclaustramiento de la literatura; sus difusores y
entusiastas son aquellos que saben que la literatura está viva y resuena por toda la
ciudad en innumerables formas, llámese: Spoken Word, poesía performática, trova
experimental, hip hop, o pura declamación.