29/09/2014
Ficcionario - por Natalia Spina - El mundo de Stella
En una habitación alumbrada con una tenue luz, de techo alto y paredes de madera, se refleja en un espejo la figura esbelta de Stella Maris Faggiano, que juega cual niña pequeña con un globo, que se empeña por escapar de sus manos e irse volando. Esa misma libertad y soltura plasma la actriz a lo largo de su unipersonal e invita al espectador a navegar por el mundo de su personaje.
Siempre bien acompañada por las melodías y los necesarios silencios, la actriz consigue hacer del sonido una misma parte de su cuerpo, ejecutando movimientos exactos, interactuando con los objetos que forman parte de la escenografía. A veces desbordada y otras, serena, consigue transmitir y sorprender con sus rimas, cargadas de drama y, a su vez, de sutil ironía.
Eso es “Ficcionario”, un conjunto de relatos y emociones, donde Faggiano despliega su talento como dramaturga, cantante y bailarina, acompañada en la dirección por Lautaro Metral y por Nacho Medina en la dirección musical.
Más allá de la formidable interpretación de Faggiano, es destacable la elección y ejecución musical y su complemento con la iluminación, además del gran trabajo coreográfico de la mano de Lucho Cejas, que combina no solo el baile, sino la continúa utilización del decorado como parte del mismo.
La intimidad del espacio escogido, que rompe, tal vez, con la tradicional sala de un teatro, genera otra proximidad con el público, haciéndolo parte de la escena. El contexto es ideal para algunos de los temas que toca la obra, como el amor, la soledad, la monotonía, la infancia, la inocencia.
Stella Faggiano logra con éste unipersonal combinarlo todo, no solo demuestra su destreza en el escenario, sino también en la profundidad de sus textos, dando mensajes precisos y, por qué no, para dejar pensando a los presentes
HOY ÚLTIMA - 21HS - Teatro La Comedia