Euskalmitología. Daniel Oholeguy

Euskalmitología. Daniel Oholeguy Por la difusión de la cultura vasca,la historia de Euskal Herria, la música, la danza, las costumbres, los mitos y leyendas del pueblo mas antiguo.

Cosmogonía, mitos y leyendas de la cultura mas antigua. Subo a diario cinco pequeñas notas, sobre mitos o leyendas, historias, ademas de algunas fotografias, algun tema musical que nos represente, y cuento con el aporte de los seguidores a quienes agradezco infinitamente su apoyo en invitar a sus amigos, permitirme compartir sus fotos, y por supuesto, sus "me gusta".

19/06/2026

RELATOS COMPILADOS POR AITA BARANDIARAN IV

En Hernani

Corría 1962, cuando Pedro de Zuaznabar le refirió este relato: -“Emakume bat, illeak zinzilik, bandeja bat eskuan, Pepene baserriaren inguruan (Hernani'n) gau batez agertu omezitzaion Txoko baserriko gizonari”-.
(Una mujer con cabellos sueltos y bandeja en mano, se le presentó una noche junto al caserío Pepene (Hernani) al hombre del caserío Txoko. Nerégana bandejarekin? Ja, ja! Leen ere ondo serbittua ni, ondo serbittua! —esan omentzion Txokok sorgiñari.
¿A mi con bandeja? ¡Ja, ja! También antes me hallo bien servido yo, ¡bien servido! —le dijo Txoko a la bruja.)
Pregunté a Mikel Ubillos, nativo de Urnieta (cercano a Hernani) si conocía estos caseríos, y me refirió que eran antiguos de la zona. Le inquirí sobre las brujas, y me contó infinidad de relatos en los que la presencia de estas emakumeak habían dado que hablar en ambas villas.
Un historiador de Hernani, Joxe Mari Unzue, pudo decirme que entre el monte Adarra y el monte frío, hay un zulo, en el que a principios del siglo XX vivía una anciana que era considerada bruja. Un respeto absoluto por parte de los vecinos, y la particular hosquedad de la mujer, incrementaban el misterio que la envolvía. Nadie supo a que familia pudo pertenecer. Todos le llamaban Bistxi, y así se la conocía en la región. Dicen que su poder era inmenso, tanto que podía con la sola mirada, marchitar una flor.
Bistxi fue la partera de cuanto niño había en la zona.
Como en tantos casos, nadie sabe cuando puedo haber mu**to. Solo que desapareció un día sin dejar rastro. Claro que este dato, no menor, acrecentó el misterio.

19/06/2026

RELATOS COMPILADOS POR AITA BARANDIARAN III

En Yurreta

I. Aldekoa-Otalora le refirió en 1933 a Aita Barandiarán, el siguiente relato:
-“Jóvenes de ambos sexos, cantando y bromeando, volvían del campo una noche, después de una jornada dedicada a la siega de helecho. Sus cantos eran contestados de lejos por otros que, provistos de teas de luces rojas, verdes y blancas, se les iban aproximando.
Cuando ya los tenían cerca, los tomaron por seres de mala parte y empezaron a rezar el rosario. Al instante desapareció el orfeón de las luces”-.
No he podido encontrar a nadie que me hiciera referencia a este relato, pero es evidente que para cualquiera de los antiguos númenes, para las sorguiñas, brujas o hechiceras, el rezo del Padrenuestro, o del Santo Rosario, era motivo de repulsión. En mis recorridas por la amada Euskal Herria, han sido muchísimas las fuentes que concuerdan en este hecho.
Recordemos que el rosario, comenzó a rezarse por el siglo V, en forma popular, y fue justamente elegido por la iglesia, ya que su devoción, duraba al menos 20 minutos, y estaba compuesto por las fórmulas mas fáciles de recordar: Paternoster, Ave Maria y Gloria.
Una forma simple para un pueblo que distaba mucho de ser simple, pero al no tener en ese tiempo, ni misales ni devocionarios impresos, de este modo se iban incorporando los conceptos del cristianismo.
Del mismo modo que el uso del crucifijo, era un repelente habitual con las brujas, pero los vascos empleaban tanto la cruz como el lauburu, siendo ambos del mismo resultado.

18/06/2026

RELATOS COMPILADOS POR AITA BARANDIARAN II

En Askondo (Mañaria)

Citando la carta que Francisco de Belaustegui enviara al P. Barandiarán desde Durango el 26 de Noviembre de 1917, donde dice textualmente: «También se señala otra cueva denominada Askondo, sita en Mañaria, como habitación de brujas y refieren que una joven que solía bajar del caserío Inzunza a hilar de noche, advertida por las brujas no volviera más, no hizo caso de tal aviso y fue secuestrada al día siguiente y no se supo más de ella».
Busqué el caserío Inzunza y la etxekoandre me relató que su amona siempre decía que no era ése el único caso, sino que había varios (que después pude corroborar, porque otros dos caseros me relataron lo mismo, pero uno tenía como protagonista a Joxe Iriarte, un pastor, y el otro a la hilandera). También es de esperarse que algunas amatxos de la época agrandasen la historia para evitar que los txikis salieran solos por los montes, y terminaron coincidiendo en la historia. Pero los protagonistas no son txikis sino adultos.
Así podemos comprender el temor que despertaba en la gente la creencia en la brujas.
Si bien en todos los poblados, se las tenía a la mano, porque se trataba de las parteras, las curanderas, las que unían parejas (o las desunían), las que adivinaban el futuro, etc.
Había sitios donde se los consideraba habitación de sorguiñas, y nadie quería acercarse. Ellas mismas se encargaban de infundir temor, a fin de obtener mas respeto a la hora de conseguir ayuda en lo que necesitasen. Y la imaginería popular, magnificó los hechos, y les dio un viso de maldad. Lo que siempre podremos inferir, es que no hubo brujas buenas ni malas. La magia, que ahora se dice blanca o negra, no era tal, sino que se trataba de conjuros que tenían un propósito determinado. Ese propósito podía ser benigno o maligno, pero la ignorancia, y el miedo las transformaron en seres temibles. Como todo aquello que desconocemos.

18/06/2026

RELATOS COMPILADOS POR AITA BARANDIARAN I

En Vidania

En 1922, Fracisco Auzmendi de Ataun, le brindó al padre Barandiarán este relato: -“Ba-dire gutxienez larogei urte ataundar Inixio Ttirrio Bidani’n morroi egon zala. Ez ementzoon
sorgiñezaz sinisten eta sorgin-esaundak txorakeritzat ementzeuzken. Auzoon azaolayan izen da, gauez etxea zetorrela, sorgin-talde bat irten emenzitzaion bein eta aideen eraman ementzoeen urrutia esanez: «Ba-gaittuk ala ez gaittuk, Zurdaneta ez beste guztiik emen gaittuk». Andik aurrea Inixo Ttirriok ez du sorgiñik ez dala esan”-. ((Hace ochenta años, por lo menos, el ataunés Inixio Ttirrio estuvo de criado en Vidania. No creía en brujas y consideraba como patrañas las historias de brujas. Viniendo de noche a casa tras una jornada de layado otoñal en la vecindad, le salió al encuentro una vez un grupo de brujas y le condujeron por los aires a tierras lejanas mientras le decían: «Somos o no somos, salvo la de Zurdaneta (caserío de Vidania), las demás aquí estamos. En adelante Inixio Ttirrio no ha dicho que no hay brujas.)
En su momento, pasé por aquellos sitios. Pregunté por el baserri Zurdaneta y efectivamente existía, pero los caseros no pudieron aportarme información alguna de este relato.
Luego de platicar mucho sobre las costumbres, usos y tradiciones, apareció un casero de un baserri cercano que, poteo de por medio, me contó que su aitona le decía siempre que en Zurdaneta, hubo una mujer que todos consideraban como bruja. Era muy anciana, y atendía especialmente los partos, daba hierbas para curaciones, etc. Aparentemente era bastante versada en hierbas de todo tipo. Sus remedios se basaban en hojas, tallos, semillas, raíces, y fermentos. Debía ser muy efectiva, porque en aquellos tiempos había un médico llamado Mikel Maurolagoitia, que visitaba los caseríos de la zona una vez al mes. Pero el resto del tiempo ante cualquier problema de salud, allí estaba doña Amanda, la bruja de Zurdaneta.
Me dijo también que 1888 alguien la fue a consultar, y la halló mu**ta en su txoko. Llevaba varios días fallecida, y en el ambiente se sentía un dulzón olor a rosas. Si bien este es un signo de santidad, doña Amanda fue enterrada en algún sitio fuera del poblado, y el tiempo hizo perder la ubicación de su tumba.

17/06/2026

LA LEYENDA DE LAMIÑAPUTZU

LAMIÑAPUTZU es el Pozo de LAMIAK. Situado en el barrio Gorozika de Muxika. Allí se sitúa la leyenda titulada Munagurengo Lamiñak.
En la laguna, donde había ramas de sauce en el agua y allí las etxekoandres de los baserris, ponían a secar la ropa recién lavada, en una oportunidad, se hizo como habitualmente, y quedaron colgadas las sábanas del caserío.
Pasó una sorgiña y escondió las sábanas. Cuando la señora Munagurengo las fue a buscar, no las encontró y supuso que fueron robadas.
Por la noche, iba a la puerta y luego se volvía una y otra vez, hasta que increpando a su marido le dijo: -“Me han robado las sabanas, seguro la sorgiña del fondo.
La puerta se cerró a sus espaldas sola, como si una fuerza oculta la empujase. Cuando la etxekoandre se dio cuenta, le dijo: -“Fantasma, duende o sorgiña, deja de hacer espanto y devuelve las sabanas robadas”-. Su marido, atemorizado, dijo: -“No hables asi, mujer, tal vez el viento las llevó”-
Entonces se oyó la voz que parecía venir de la puerta misma diciendo: -“Emakumea: no hay ladrones aquí, manda a tu marido a buscarlas donde las has dejado”-. Ella encaró al hombre -“Munagurengo viejo valiente, ve a buscar mis sabanas, que seguro están colgadas en la laguna”-.
El gizon salió murmurando entre dientes, entre enfadado y temeroso. No encontró las ropas, y tuvo que regresar con las manos vacías.
Pero cuando la mujer se fue a la habitación, encontró las sábanas dobladas sobre la cama. Entendió que la sorgiña las había devuelto, y sin replicar, dijo: -“No en esta casa nunca ha desaparecido ropa y eso porque los vecinos son buenos”-. Entonces se oyó desde arriba del techo la carcajada de la sorgiña que gritó: -“Si mujer. Aquí somos todos buenos vecinos”-

17/06/2026

LOS EXTRAÑOS MARUAK

Personajes legendarios de forma humana, pero con dos cuernos en la frente. Añadamos que la figura de estos genios quedó estrechamente relacionada con la de los moros o MORUAK, en la mentalidad popular vasca aunque son distintos y no debe confundirseles.
Nadie sabe a ciencia cierta de dónde provenía esta gente ni por qué llevaban cuernos. Tampoco hay muchos relatos que tengan que ver con los Maruak, Barandiarán recogió el de Marumendi. Mucho tuve que andar para lograr la historia, pero finalmente un viejo casero me contó que oyó este relato de su aitona:
En el principio de los tiempos, hubo varios grupos de seres que ayudaban a los hombres, como jentiles, mairis, mamarros, prakagorris, y una infinidad de númenes creados por Mari. Pero hubo un pueblo, que tenía por misión enseñar a los hombres la cría del ganado. Para ello habían sido provistos de varios terneros, cabras, ovejas, cerdos, etc.
Entre ellos estaba Ahari, el carnero de Mari, que vigilaba el trato que los maruak daban a los animales.
Cuando Mari se enteró del maltrato a sus animales, de inmediato se hizo presente en el lugar, y les increpó amenazándolos con un gran castigo si hacían el mal.
Cuando la Señora se hubo ido, los Maruak se pusieron furiosos y golpearon a todos, entonces Ahari los topó con su cornamenta. Entre todos lo maniataron y ya iban a cortarle los cuernos cuando Mari se apareció allí.
-“No habeis obedecido, maltratasteis a mis animales, y eso no tiene perdón. Desde ahora tendréis los mismo cuernos que queríais cortarle a mi carnero. Vagarán por la tierra en busca de alimento, y nunca mas tendrán mi ayuda”-.Fue entonces que los maruak quedaron desterrados, debieron refugiarse en cuevas y montañas, y procurarse su alimento.

16/06/2026

LA MOROZILLOKO KOBA

MOROZILLO, morozulo, es el Agujero de Moros. Cueva de Busturia, habitada por MORUAK y LAMIAK. Estos últimos personajes aparecen en la leyenda titulada Morozilloko Koba. Morozilloko koba.
Muchas deben haber sido las afrentas entre moros y vascos, que aun quedan recelos contra ellos en mucha gente. Aun se puede oir en Euskal Herria aquella famosa copla que dice: “Los moros que trajo Franco en Madrid quieren entrar. Mientras queden milicianos, los moros no pasaran”
Desde hace tiempo inmemorial que los moros tomaron la región, y fueron los dueños de la península. Los vascos, convivieron con ellos, pero no asimilaron ni sus costumbres, ni su religión, ni su lengua. Y fueron los gipuzkoanos quienes derrotaron al último rey moro que se enseñoreaba allí.
Luego de la batalla, cayó el rey, que fue enterrado y luego de muchos años se abrió la tumba encontrándose nada mas que polvo y su famoso gubio de oro (su puñal).
A partir de allí, cada cosa que no se entendía o que atemorizaba, era atribuída a los moros. El famoso Morozillo, es una cueva que se decía habitada por moros y lamiak. Cada vez que desaparecía algun ganado o persona, se comentaba que eran los moros quienes lo habían robado.
También es cierto que hay varios relatos que cuentan cómo fueron arrojados de allí esa gente. La mayoría de ellos cuentan que hubo algún héroe que les colocó una trampa a la salida de la cueva y amenazó con matarlos a todos. Ante esa fuerza, los moros, prometieron dejar la región si se les dejaba libres.
Lo cierto es que aun hoy, el Morozillo puede visitarse y es una cueva importante donde bien pueden haber habitado un grupo grande de personas.

16/06/2026

LA LEYENDA DE OIZ

OIZ, es un monte de Markina-Xemein en la que según, algunas leyendas, pasa siete años consecutivos la diosa MARI, antes de trasladarse, por otros siete, a Anboto.
Igualmente se considera habitado por una SORGINA que está al servicio de este numen. Alguna leyenda refiere, igualmente, que en algún lugar de este monte hay un tesoro enterrado, tal vez bajo una gran losa o ITZULARRI.
Cuando llega la Dama de Anboto a Oiz, lo hace de noche en su carro tirado por pottokas alados, se ven luces que llegan y desaparecen en el monte, los lugareños saben entonces, que Mari esta cerca.
Casi siempre hay una servidora a quien Mari toma a su servicio durante los siete años, y luego le recompensa con el saber, y con algun regalo que generalmente es de oro.
En cuanto al tesoro, siempre se dice que Mari tiene tesoros ocultos pero que hay zezengorris, behi gorriak, Ahari, o algun otro de estos seres míticos que los custodian.
Si la madrugada siguente a Donibane Gaua, al amanecer, se observa donde caen los primeros rayos de sol, es allí donde se debe cavar y estará el tesoro.

15/06/2026

SORGINAK DANTZAN, Las brujas bailando

Guillermo, el médico de Amoroto, subía del barrio de Oleta a su pueblo. Se quedó en el camino: al instante fue misteriosamente arrebatado y luego se halló en la planicie de Txantan-torre, donde estaban bailando las brujas. A él le hicieron bailar también durante toda la noche.
De vez en cuando interrumpían el baile y bebían. A la madrugada, el médico se encontró solo.
(Contado el día 6 de junio de 1936, por el hombre del caserío de Gabaro, de Jemein).
El narrador de la leyenda precedente se refirió también a la siguiente:
El hombre del caserío Kanterape (Jemein) iba de noche a su domicilio. Cuando pasaba junto al prado de San Jacinto, vio en él un grupo de brujas que bailaban muy agitadamente. Se paró a mirar la fiesta. Al terminar el baile se reunieron todas para tomar un refresco. Al de Kanterape se lo ofrecieron también en copa de plata. Al ver en la cuadrilla a una vecina suya, exclamó: Jesus! Zeu emen? (¡Jesús! ¿Usted aquí?) Al instante desaparecieron las brujas y el casero de Kanterape se quedó solo con su copa en la mano.
Anton-Txita Elorrijo-ko baserritar bat ei zan. Egun baten lana ugari ein soluan-ta ondo nekatu-ta gero oyeratu ei zan olluakaz batera.
Oyan sartu ta belaxe zabaldu ei jakon bere gelako bentania. Jagi ta ikusi ondoren, barriro ogeratu ei zan; baña andik lasterrera zabaldu ei jakon barriro. Bigarrenean Anton-Txita pixkat bildurtu ei zan; baña, atan da guztiz be, jagi, itxi bentani oi ta barriro be oyan sartu ei zan aguro. Luak ez artuko bai artuko eguala, or nun zabaldu zan bentania irugarrenez; baña oinguan etza asartu jagiten.Onetan bentanara bildurrez-ikara begira eguala, sartu ei ziran leyotik gela barrura bi señorita. Artu oyan eguan letxe arkondara utzian bijen erdijan ta «uju... juka» urten ei eben irurak leyotik. Sasiartek-sasiarte ibili eijeben lenengo; gero, zelai batera juan-da, an, gura nai gura ez, dantzan erain ei eutsen guztiz zorabijau artian. Geyau ezin ebala, ikusi ebenian sorgiñok, itxi sasi-ondo baten Anton-Txita ori ta aldendu ei ziran artatik «ujujuka». Eta an sasi-ondo artan billau eijeben urreingo goixian bere billa ebilzanak, mosu ta gorputz dan-dana guztiz zaurituta.
(Cuentan que Anton-Txita era un campesino de Elorrio. Un día, después de trabajar mucho en la pieza y muy fatigado, se encamó a la hora en que lo hacen las gallinas. Tan pronto como se echó en la cama, se le abrió la ventana de su dormitorio. Después que, ya levantado, hubo mirado, volvió a la cama; pero pronto se le abrió de nuevo. La segunda vez, Anton-Txita, se asustó un poco; con todo, se levantó, cerró esa ventana y de nuevo se metió en la cama rápidamente. Cuando ya estaba medio dormido, he ahí que se le abre por tercera vez la ventana; pero esta vez no se atrevió a levantarse. En esto, cuando se hallaba tembloroso mirando a la ventana, se metieron de la ventana al dormitorio dos señoritas. Tomándole, tal como estaba en la cama en camisa, en medio de las dos, salieron los tres de la ventana, haciendo uju... ju. Primeramente le anduvieron de zarzal en zarzal; después, habiendo llegado a un prado, allí, a buenas o a malas, le obligaron a bailar hasta marearle totalmente. Cuando estas brujas vieron que él no podía más, dejaron junto a un zarzal a ese Anton-Txita, sé alejaron de aquello haciendo uju ju. Y en aquel sitio, junto al zarzal, le hallaron a la mañana siguiente los que andaban buscándole, con la cara y el cuerpo completamente magullados)
(Enviado por Eugenio Larrañaga, de Elorrio, el año 1922).
Un vecino de Forua volvía de noche de la taberna y en Etxebartxuko landa, que es un término de Murueta, halló un grupo de brujas (sorgiñak) que bailaban. Le invitaron a bailar con ellas. Después del baile le dieron de beber vino. Tomó en sus manos el vaso que le ofrecían y dijo: Jesus! Au da basoan politte! « ¡Jesús! ¡Qué bonito vaso! ». Al instante desaparecieron las brujas, y el vaso quedó lleno de sapos y culebras y de todo género de bichos sucios.
(Referido en 1922, por D. Juan José de Basteguieta, de Forua).
Un hombre del caserío Mugarri fue a trillar o desgranar trigo al caserío Unzueta, de Vergara. De regreso, ya de noche, al pasar cerca de la chabola de Bugarri, vio que una cuadrilla de brujas bailaba allí formando corro. Estas le invitaron a que tomara parte en el baile. Cuando llegó la hora de beber agua, el hombre empezó a santiguarse con el vaso en la mano. Inmediatamente desaparecieron las brujas, quedándose el hombre solo con el vaso en la mano. Todavía el vaso se halla en el caserío de Mugarri.
(Contado en Placencia por N. Gantxegi, el año 1918).
Mendelu’ko zubia (El puente de Mendelu).
La víspera de Santa Agueda, a las 7,30 de la tarde, se oye cada año una serie de campanadas de la torre de Fuenterrabía, dedicadas a la festividad de la santa. En ese mismo momento, según cuentan se reúnen las brujas de Larrun y Batallau (Aya) en el lugar del Puntal, donde celebran una fiesta con sus danzas y cantos característicos. Luego se desparraman, yendo unas al puente de Mendelu y otras a Santa Engracia. Esa noche no es fácil pasar por aquellos lugares sin que le acontezcan a uno encuentros agradables o desagradables con las brujas, como se ve en el siguiente relato. Un arriero de Oyarzun llegó al puente de Mendelu, de paso para Fuenterrabía, ya de noche y lloviznando. Decidió cobijarse debajo de uno de los arcos, y al cabo de un rato, oyó cómo unas brujas armaban un jolgorio con sus ujujus y danzas e invitaban al arriero a la zambra. Accedió éste y, en premio, recibió zakuto bat untzurre "una bolsa de onzas de oro". Pronto saldó las cuentas con el amo y ufano con su bolsa se encontró con un compañero. Este le preguntó cómo había solucionado sus problemas económicos tan rápidamente. El le contó lo sucedido. Entonces el segundo se encaminó también a Mendelu, se cobijó bajo un arco del puente y se echó a dormir. Al poco rato vinieron las brujas como de costumbre y con sus ujujus e irrintxis le despertaron. Empezaron a danzar y a cantar e invitaron al arriero a holgarse con ellas. Cantaban sin cesar esto: «lunes, martes, miércoles tres; jueves, viernes, sábado seis». El arriero, ignorando el alcance de su palabra replicó: «¿domingo?». Inmediatamente se abalanzaron contra él, dejándole hecho una sopa.
(Comunicado en 1943, por D. Angel Irigaray).
Iraeta’ko olaan lanean jardun eta etxera zijuala, Atxutxu’ko gizonak sorgin-pilla bat saltoka ta dantzan ikusi amen zituan zea esaten ari zirala: «egunez zar eta gauez gaste». Gkonak «daiogun» erantzun omen zien. Orduan, ori esan zualako, sorgiñak eldu ta ibaian matutia arte, sartu ta atera, ibilli omen zuten. Goizean eguna argitu zanean, bere burua ibai bastarrean zearo bustirik eta otzikaraz zeukala esnatu omentzan.
(Cuando volvía a casa después de trabajar en la ferrería de Iraeta, el hombre de Atxutxu vio a un grupo de brujas que saltaban y bailaban, mientras decían esto: de día viejas y de noche jóvenes. El hombre les contestó: ¡creámoslo Entonces, porque habló así, las brujas le agarraron y le turibularon en el río, metiendolo y sacándolo, hasta el alba. A la mañana, cuando hubo amanecido, se despertó en la orilla del río con su cuerpo totalmente mojado y tiritando.)
(Referido por Juan de Iruretagoyena, de Zarauz, en 1920)
Del manuscrito, ya citado, de D. Federico de Baraíbar copiamos los cuatro breves relatos siguientes.
El aceitero de Tejada.
«Iba de noche con los machos cargados de aceite. Las brujas se le presentan arañándole y no podía desasirse de ellas. Lo llevaron y arrastraron. La mujer le encontró en el camino tendido. Los machos libres y sueltos y los pellejos por el suelo a mucha distancia unos de otros».
De Delica (cerca de Orduña).
«Un tal Manuel se hallaba trabajando en el campo. Le anocheció en la heredad donde trabajaba. Después, sin saber cómo, apareció a la mañana todo arañado en las ventas de ..., a tres horas de camino. Volvió a su casa y el milagro se lo colgó a las brujas ».
De Hueto Abajo.
«Estaba un labrador trabajando en el campo. Después de anochecer lo cogieron las brujas y le arañaron cuanto quisieron. A la mañana le recogieron hecho un mapa»
De Unzaa.
«Bajaba uno a Artómaña. Estuvo en la pieza hasta muy tarde. Le salieron las brujas al camino en figura de gatos. Le arañaron y pax Christi».

15/06/2026

RELATOS COMPILADOS POR AITA BARANDIARAN IV

EN ELDUAYEN

Relato compilado en 1922 en la casa Ispilla de Eduayen por Jose Miguel Barandiarán.
Se dice que este pueblo, rodeado de varias simas, muchos creían que estaba habitadas por brujas. En cierta oportunidad, un pastor perdió un cordero, y se dio cuenta que había caído en una cueva enorme. Entonces bajó al interior, aferrado a una soga de esparto. Aferró a su cordero y se trepó por la misma soka. Estaba saliendo, cuando de abajo se escuchó una voz que le decía: Obe dek, bai, sartu aizen bezela irten aizen «te ha valido mejor que hayas salido en la forma en que has entrado». Si se hubiera conducido de otro modo, lo hubiera pasado mal.
El tema del precedente relato no va generalmente asociado a sorguin o brujas, sino a genios subterráneos como Mari y sus familiares que hacen su aparición en figura de caballo, de toro, de cabra y de carnero, y con quienes los mortales emplean a veces los mismos ritos que con los antepasados cuyos restos se hallan depositados en los dólmenes. Tal es, por ejemplo, la ofrenda de piedras que se hace a los genios de las cavernas, a los de ciertos pozos, a los de algunos árboles y a las almas de antepasados.

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