20/08/2026
KUTUN Y EL BEGIZKO (MAL DE OJO) IV
Había un día especial del año que se aprovechaba para estrenar la ropa nueva de la temporada, concretamente de la primavera. Se trataba del Jueves Santo, día en en que se aprovechaban las visitas a las iglesias para el estreno. (Bermeo).
+ La caída accidental de aceite se considera, generalmente, como un mal presagio y suponen que esto es señal de que van a tener algún disgusto o que les va a suceder alguna desgracia, para evitarlo, y romper el mal presagio se reza, inmediatamente que se le cae el aceite, un Pater Noster, con lo que viene por seguro que no le ocurrirá nada malo. (Bermeo)
+ Hay dos días adversos de la semana que no conviene emprender ninguna labor importante, ni viaje largo, ni casarse. Son los viernes y los martes. (Bermeo)
+ Tampoco se considera un dia favorable el trece de cada mes, ni, por supuesto, el martes que coincida con un día trece. (Bermeo)
Antaño se realizaban diferentes tratamientos para curar el begizko.
+ Carácter estrictamente religioso.
Se acude a la iglesia de Akorda de Ibarrangelu a recibir la bendición del sacerdote para librarse del mal. En este santuario se sigue consiguiendo trozos de tela que tienen propiedades preventivas contra el aojamiento.
En Bermeo hay otra creencia sólo conocida por algunas mujeres de edad muy avanzada, y que posiblemente hace años estuviera más en boga. Se basa en la utilización del agua bendita para librarse de los males, transfiriéndolos a otra persona en la entrada de la iglesia en el mismo momento de ofrecerle agua bendita y cuando los dedos de las mujeres están en contacto, humedecidos por el agua bendita. En ese mismo instante, si la mujer que ha ofrecido el agua, dice en su interior Nire txarra zuretzako (mi mal sea para ti) transfiere todos sus males, maldiciones, etc., a la que recibe el agua bendita. Hasta hace algunos años a la entrada de la iglesia, y cuando se santiguaban con el agua bendita, se rezaba la siguiente oración:
Ur bedeinkatua santua, Agua bendita,
zeruen kontzebidua concebida en el cielo,
lurrean bedeinkatua, bendecida en la tierra,
ken itzazu gure gaitz guztiak. quítanos todos nuestros males.
En Busturia se ponían tres tazas con agua caliente y delante de cada taza se santiguaban tres veces, nueve en total. A la persona afectada por el mal de ojo se le daba agua con una cucharadita después de haberla colado por un pasador. Si era persona se rezaba tres avemarías, y cuando se trataba de ganado se rezaba a San Antolin; a continuación se derramaba el agua en un cruce de caminos sin que que nadie lo viera.