26/06/2026
El Retorno a la Luz
Fui rastro de arena en playas ajenas,
buscando en el viento una voz que abrigara,
rompiendo cerrojos, cargando cadenas,
esperando un milagro que nunca llegaba.
Olvidé que los templos se construyen por dentro,
que ningún abrazo rescata el naufragio
si el propio latido no encuentra su centro,
si el alma se rinde ante el viejo presagio.
Hoy miro de frente la noche sombría,
descalza en el borde de mi propio abismo,
murió la promesa que afuera yacía,
la cura brotó de mi propio bautismo.
Me pido perdón por los años perdidos,
por ir como paria pidiendo clemencia,
recojo las piezas de sueños partidos
y firmo un tratado con mi propia esencia.
No hay norte más puro que el propio cimiento,
ni puerto más firme que el propio madero.
La brújula es mía, también el lamento,
renazco del fuego... y soy lo que quiero.
Poesía de una lunática
Volver a mi
Yulia Zayas