05/08/2026
Hoy, en nuestra sección de , compartimos una nueva receta, esta vez no gastronómica sino del mundo de la alquimia. Las siguientes son las instrucciones del monje Teófilo en su tratado 𝘚𝘤𝘩𝘦𝘥𝘶𝘭𝘢 𝘥𝘪𝘷𝘦𝘳𝘴𝘢𝘳𝘶𝘮 𝘢𝘳𝘵𝘪𝘶𝘮 (c. 1110 y 1140) para la creación de oro español:
“Existe también el oro llamado español, que se compone de cobre rojo, polvo de basilisco, sangre humana y vinagre. Los gentiles, hábiles en este arte, obtienen basiliscos de la siguiente manera. Tienen bajo tierra una habitación construida en piedra, con pequeñas ventanas tan estrechas que apenas se puede ver a través de ellas. Encierran allí dos gallos viejos de doce a quince años, y les dan suficiente alimento. Ya engordados, se acoplan por el calor de su gordura y ponen huevos. Se los retira y se los reemplaza por sapos alimentados con pan, para incubar los huevos. Cuando los huevos están incubados, salen pollitos machos, como los de las gallinas. Al cabo de siete días comienza a crecerles colas de serpiente. Para impedirles escapar, los que los crían tienen recipientes de bronce redondos, de gran capacidad, agujereados con pequeños orificios. Colocan allí a los pollitos, cierran las aberturas con tapas de cobre y entierran los recipientes. Los pollitos se alimentan durante seis meses con la tierra que entra por los agujeritos. Luego de esto, desentierran los recipientes y los calientan hasta que las aves que están en el interior se quemen totalmente. Luego se los enfría, se retira a las aves y se las tritura cuidadosamente agregando un tercio de sangre de un hombre pelirrojo secada y triturada. Estas dos sustancias se diluyen con vinagre en un recipiente limpio.
Después se toman láminas muy delgadas de cobre rojo, muy puro y se ponen al fuego. Cuando están calientes, se las retira, se las apaga y se lavan en la misma mezcla. Se continúa con este procedimiento hasta que el compuesto corroa el cobre y adquiera el peso y el color del oro. Este oro es bueno para todo uso.”
Imagen:
𝘖𝘳𝘥𝘪𝘯𝘢𝘭 𝘰𝘧 𝘈𝘭𝘤𝘩𝘦𝘮𝘺, British Library, Add MS 10302, fol. 37v.